martes, 13 de julio de 2010

SIN COMPLEJOS

En estos días el mundo entero se ha vestido con la bandera de España. Da gusto ver balcones, coches, camisetas, vestidos, gorros, pelucas, cosméticos y todo tipo de cosas, luciendo nuestra bandera. "Pafuera complejos", desde reyes a plebeyos todos luciendo bandera. Y todo por un grupo de "locos bajitos" que nos han llevado a la cumbre del fútbol. España está de moda y todos nos queremos subir al carro del éxito. En fin, qué cosas.
Y digo yo, ¿por qué no podríamos hacer lo mismo en otros aspectos de nuestras vidas? ¿Por qué no nos quitamos complejos y lucimos orgullosos la bandera de nuestras creencias? ¡Soy cristiano! ¡Gloria a Dios! Cuántas veces parece que estamos pidiendo disculpas a los que no les gusta que nos proclamemos cristianos. Al igual que no nos ha importado lucir bandera, sin complejos, ¿por qué no lucimos crucifijos, rosarios, etc.. del mismo modo? A veces actuamos como con miedo al ridículo, con miedo que descubran que vamos a Misa, que rezamos, que nos acordamos de Dios, que llamamos hermano a Jesús, que creemos en el poder del Espíritu Santo, que creemos que Él lo puede todo y que tenemos una Madre que vela por nosotros con amor incansable. Somos del equipo de Dios y no podemos dejar de reconocer su victoria diaria en nuestras vidas. Seamos consecuentes y luzcamos con orgullo nuestras señas de identidad.

martes, 29 de junio de 2010

Gracias

El domingo por la tarde fui a ver por fin la película "La última cima". Me ha encantado. Me parece muy valiente atreverse a hablar bien de los sacerdotes con la que está cayendo en estos días. Recomiendo a todos los que tengáis la oportunidad de hacerlo que la vayáis a ver.
Me ha hecho pensar en todos los sacerdotes, los curas, que de un modo u otro han tocado mi vida. Sobre todo en estos últimos 16 años desde que volví a la casa del Padre. Le doy muchas gracias a Dios por todos ellos. Algunos han dejado, y dejan, más huella que otros, pero ninguno ha pasado sin dejar su impronta en mi vida. Por esas cosas de Dios he tenido la suerte de viajar mucho con la Renovación, y de conocer a curas de todo el mundo. He participado en Eucaristías africanas, asiáticas, europeas, americanas, australianas, y he disfrutado muchísimo en todas ellas. Tengo un recuerdo imborrable y precioso del Retiro Internacional de Sacerdotes en Ars. ¡Allí sí que había curas! Fue una gozada compartir esos días con ellos.
Ahora que estáis en boca de todos, calumniados, difamados y desde luego mal queridos, ahora es cuando necesito daros las gracias. Gracias por vuestra generosidad, por vuestra predicación, por vuestro cariño, por vuestro saber estar en los momentos buenos y malos, por vuestra entrega, por vuestra sabiduría, por vuestra humanidad, en definitiva por haber dicho sí al Señor un día. Gracias, mil gracias. ¿Alguien más se apunta a dar gracias? Ánimo, espero un aluvión de comentarios.

lunes, 21 de junio de 2010

Hoy


Hoy empieza el verano (YUUUPIIII). Hoy es el Día Internacional de la Música (lalalitolalalito). Hoy estamos más cerca de irnos de vacaciones. ¡Qué maravilla! Hay tantos motivos para celebrar el día de hoy, y mañana volverá a ser hoy y volverá a haber motivos para celebrar. El verano me encanta y la música me apasiona. Me encanta cantar y, no digamos, bailar. Cuando era pequeña, como dice mi padre, bailaba hasta la música del Telediario. En fin, que hoy tengo mucho por lo que estar más que contenta (y cantar y bailar como si nadie me oyera o viera).

En el cole estamos de últimos días y no hacemos más que recoger trabajitos, ordenar clases y cargar carteras de libros y cuadernos. Ambiente realmente de fin de curso. Estamos todos algo agotados y necesitamos descansar los unos de los otros (alumnos y profesores). Ha sido un curso lleno de altibajos, supongo que siempre es así, pero gracias a Dios nuestra memoria es corta. Si no sería insoportable. Ahora a disfrutar de los días largos, de buenos libros y de todo lo que nos quiera brindar esta cálida estación. Feliz verano a todos.

sábado, 5 de junio de 2010

Tanto por decir

Y tan poco tiempo para hacerlo. Me gustaría escribir cada día. Me gustaría dejar reflejada cada vivencia, cada sentimiento, cada paso que voy dando. Pero es imposible. Aquí apenas consigo dejar reflejados algunos retazos de mi vida y eso sólo de vez en cuando.
Después de la increíble Vigilia de Pentecostés, aterricé en el tiempo real y volví a mis actividades diarias. En el cole es un momento de mucho trabajo. Hace tanto calor que nadie se puede concentrar y estamos todos deseando que se acabe el curso de una vez. Ya queda menos para que se cumplan nuestros deseos.
Siempre que llega esta época empiezo a tener mono de mar, de playa, en definitiva de Guéthary. No lo puedo remediar. Han sido demasiados años y es difícil romper con los hábitos. Durante tantos años fue mi refugio, mi paraíso estival, que a veces me cuesta pensar que nunca más volveré a Cantachoenea. Pero no me recreo demasiado en esos pensamientos porque no conducen a nada y además me quitan tiempo para disfrutar de todo lo que tengo ahora. Tantas cosas que disfrutar, tantos amigos, tanto por vivir. Me niego a caer en la facilidad del recuerdo romanticoide y ñoño que no conduce más que al amuermamiento. ¡Qué horror! ¡Me lo prohíbe mi religión! Gracias a Dios, y no es una frase hecha, no caigo en ello.
A veces, el Señor permite que aterricemos bruscamente. Que nuestros pies se posen en el suelo con un gran "CRASH" (onomatopeya inglesa que me encanta porque es muy descriptiva). Quizá porque cuando fantaseamos con lo que pudo ser y no ha sido, cuando nos envuelve la nostalgia de lo que fue y nunca más será, perdemos el norte, perdemos el sentido de vivir el momento y disfrutar el momento, en definitiva, alejamos nuestros ojos de Él, fijándonos en nuestros rollos. Por eso es bueno ese aterrizaje, aunque nos duela un poquito, aunque nos sintamos algo magullados. No importa, nos levantamos y continuamos con más ganas, dándonos cuenta de lo agradecidos que tenemos que estar por cualquier cosa grande o pequeña, buena o mala, que nos pase. Hay tanto por vivir, tanto por disfrutar que es un pecado perder el tiempo con otras cosas que ya no son y que además no conducían absolutamente a nada. Yo acabo de aterrizar y os aseguro que es como soltar lastre. Ahora me siento capaz de volar todavía más alto, con más fuerza. Gracias a todos los que contribuís a todo esto y sobre todo al Señor, que me permite "despistarme" y me ayuda a volver a encontrar mi camino.

domingo, 23 de mayo de 2010

¡Feliz Pentecostés!


"Todos quedaron llenos de Espíritu Santo". Y ayer se cumplió con creces. Hacía años que no nos juntábamos las dos realidades de Renovación Carismática que existen en España: Renovación Carismática Cátólica en el Espíritu y Renovación Carismática Católica de España. Para los que vivimos la Renovación como vocación, como llamada auténtica del Señor en nuestras vidas, ayer fue un día grande. Pentecostés es la gran fiesta del Espíritu Santo, y para nosotros es nuestro "fundador", el que puso en marcha todo esto y queríamos celebrarlo a lo grande.
Al Señor creo que le encantó que estuviésemos juntos porque se desbordó en detalles con todos nosotros. Se cumplió la palabra que habla de lo bien que estamos los hermanos todos juntos (creo que es un salmo) y la de la 1ª de Corintios que habla de la diversidad de los dones, pero un sólo espíritu. Nos predicó Chus Villarroel y fue creciéndose a medida que transcurría el día. En la Eucaristía de Vigilia, se desbordó y fue una explosión de júbilo como hacía tiempo no vivíamos. No ha sido un Encuentro más, ha sido un punto de inflexión importante en nuestro caminar. Hemos demostrado que podemos celebrar juntos y que nos unen más cosas de las que no separan. Yo, personalmente, lo viví con mucho gozo, pero además me confirmó el Señor en mi vocación dentro de la Renovación y en la decisión que tomé hace unos años, quedarme con los que el Señor me presentó un buen día, mi pueblo de Maranatha. Por todo ello le doy gracias a Dios, y le pido que nos permita celebrar muchas más fiestas como la de ayer: reunidos para celebrar al Espíritu en nuestras vidas, con Jesucristo como gran maestro de ceremonias. ¡Gloria a Dios!

martes, 11 de mayo de 2010

Palabras en el silencio

Hay veces que el silencio habla más que mil palabras. Silencio preñado de cosas sin expresar. Hay un silencio necesario y un silencio que provoca miedo. Silencio cargado de reproches, de cobardía. Silencio que no quiere molestar pero que acaba hiriendo más que los insultos proferidos a voces. El silencio puede ser bueno, pero puede ser muy malo. El silencio cómplice de los que han hablado tanto que ya no necesitan decirse nada para saber exactamente lo que quiere el otro. Ése es bueno. El silencio cortante como filo de navaja, de los que no saben qué decirse. Ése es malo. Cuando convives mucho tiempo con alguien en silencio, te vuelves algo silenciosa (silencioso). Por cobardía, por comodidad, callas muchas cosas que llevas dentro, y que en muchos casos se te acaban pudriendo. El que calla otorga, se suele decir. Pero ¿qué otorga? Licencia para ser infeliz, para permitir que le ninguneen, para ser menos que invisible. Eso es algo malo, muy malo.
El silencio ante Dios, es algo distinto. Él no deja de hablarte cuando tú haces silencio. Y eso es mucho más que bueno.

sábado, 8 de mayo de 2010

Por fin trajo el verde Mayo....

Así empieza el poema de Miguel Hernández " Romancillo de Mayo", y la verdad es que Mayo ha empezado verde y con fuerza. El campo luce en todo su esplendor todo tipo de plantas y, lo siento por los alérgicos, es una pura maravilla. El tiempo, meteorológico, está algo revuelto, pero todos los años es así. Los madrileños sabemos que San Isidro (15 de mayo) suele ser lluvioso, coincidiendo además con las tardes de toros en Las Ventas. Mayo trae más cosas consigo. Es tiempo de Primeras Comuniones, de flores a María, de días de la Madre, de Ascensión y Pentecostés, de anticipo del verano. Huele ya a final de curso en el cole y los niños lucen ya el uniforme de verano (aunque las temperaturas bajaron a niveles de febrero). Es tiempo de repasar lo que nos queda, de prisas y de pausas. En mi pueblo, Alpedrete, es tiempo de fiestas patronales (Santa Quiteria, día 22). En mi familia es tiempo de cumpleaños (¡nada menos que 5!). Podría decir que el verde mayo ha traído un montón de cosas en su mochila.
Últimamente escribo poco. ¿Acaso no tengo nada que contar? No lo sé. Se me ocurren multitud de cosas pero por pereza y por falta de tiempo nunca acabo de plasmarlas. Una de las cosas que quería hacer es manifestar mi absoluta indignación con los periódicos que publican anuncios de contactos. ¡Es una auténtica vergüenza! En periódicos de tirada nacional en donde se pueden leer anuncios que rayan en lo delictivo. Donde se ofertan mujeres como si fueran productos a consumir. Y todo con la connivencia de todos nosotros que no hacemos absolutamente nada para que se erradiquen . Estoy dispuesta a emprender una campaña en contra de todos esos periódicos que ganan muchos dinero con todo esto y luego se rasgan las vestiduras en contra de otras cosas. En fin, cuando se trata del vil metal está claro que la gente se vende por lo que sea. Si alguien quiere comprobarlo no tiene más que leer cualquiera de esos periódicos y comprobar lo que digo (El País, El Mundo, ABC, etc..) Se libran Público y La Razón que no publican ese tipo de anuncios. Creo que se debería hacer algo. ¿No os parece vergonzoso?