jueves, 11 de abril de 2013
Pascua Florida
Pascua Florida es la manera en lenguaje popular de referirse a este tiempo litúrgico del año. Me ha encantado este dibujo que he encontrado "buceando" por la red, y que ilustra de una manera preciosa la alegría de la Pascua. Y es que si no nos alegramos ahora ¿cuándo lo vamos a hacer? La noticia de la resurrección es la más importante para un cristiano. Jesús condenado y muerto, vence a esa muerte y nos arrastra con Él a la vida sin fin. No creo que exista mejor noticia. Y, sin embargo, fuera del ámbito cristiano apenas se deja oír. Gracias a Dios, yo he podido no sólo oírla sino vivirla y disfrutarla.
Este año no había hecho planes para la Pascua. Tenía claro que fuera donde fuera y con quien estuviera, iba a celebrar el Triduo Pascual. Por supuesto, me apetecía estar con gente conocida, pero si no podía ser, pues de todos modos lo iba a celebrar por todo lo alto. Y el Señor tuvo a bien regalarme poder hacerlo en Herencia con mis hermanos de la Renovación. ¡Una maravilla! He disfrutado como nunca de todo: predicaciones, adoraciones, música, conversaciones, paseos. Sin duda ha sido un regalo estupendo del que estoy muy agradecida.
Ya de regreso estoy a tope con la preparación del Retiro de Sacerdotes en Loyola con mis hermanos de MAS Evangelización. Además estamos preparando también un Encuentro de Laicos a continuación. Como ya os conté nos van a acompañar Sor Briege McKenna y el P Kevin Scallon y estamos haciendo lo imposible para que todo sea para mayor gloria de Dios. Estamos seguros de que el Señor nos va a sorprender con algo maravilloso este verano en Loyola. Los sacerdotes interesados, no tienen más que entrar en http://asociacionmas.wordpress.com/eventos-2/ y allí encontrarán toda la información, además de la hoja de inscripción online. Los laicos que quieran ir pueden inscribirse en http://asociacionmas.wordpress.com/encuentro-laicos-3/ . Si podéis ir no os lo perdáis. ¡Va a ser algo grande!
Por lo demás, sigo sin vender mi piso, sigo sin tener ingresos, ya no tengo coche (que es una liberación), tengo mis más y mis menos con mis padres, duermo mal, rezo mucho, y cada día me agarro con más fuerza al Señor. Planes, sueños y ganas no me faltan. Cruda realidad tampoco. Pero hoy me he dado cuenta de algo, no cambiaría ni una coma de lo que vivo, porque sin tener nada lo tengo todo en Él. Es lo más precioso que me ha pasado en la vida. ¿Qué sería de mí si no me hubiera alcanzado? Prefiero no pensarlo. Hoy, a disfrutar de esta Pascua Florida. Mañana, Dios dirá.
Este año no había hecho planes para la Pascua. Tenía claro que fuera donde fuera y con quien estuviera, iba a celebrar el Triduo Pascual. Por supuesto, me apetecía estar con gente conocida, pero si no podía ser, pues de todos modos lo iba a celebrar por todo lo alto. Y el Señor tuvo a bien regalarme poder hacerlo en Herencia con mis hermanos de la Renovación. ¡Una maravilla! He disfrutado como nunca de todo: predicaciones, adoraciones, música, conversaciones, paseos. Sin duda ha sido un regalo estupendo del que estoy muy agradecida.
Ya de regreso estoy a tope con la preparación del Retiro de Sacerdotes en Loyola con mis hermanos de MAS Evangelización. Además estamos preparando también un Encuentro de Laicos a continuación. Como ya os conté nos van a acompañar Sor Briege McKenna y el P Kevin Scallon y estamos haciendo lo imposible para que todo sea para mayor gloria de Dios. Estamos seguros de que el Señor nos va a sorprender con algo maravilloso este verano en Loyola. Los sacerdotes interesados, no tienen más que entrar en http://asociacionmas.wordpress.com/eventos-2/ y allí encontrarán toda la información, además de la hoja de inscripción online. Los laicos que quieran ir pueden inscribirse en http://asociacionmas.wordpress.com/encuentro-laicos-3/ . Si podéis ir no os lo perdáis. ¡Va a ser algo grande!
Por lo demás, sigo sin vender mi piso, sigo sin tener ingresos, ya no tengo coche (que es una liberación), tengo mis más y mis menos con mis padres, duermo mal, rezo mucho, y cada día me agarro con más fuerza al Señor. Planes, sueños y ganas no me faltan. Cruda realidad tampoco. Pero hoy me he dado cuenta de algo, no cambiaría ni una coma de lo que vivo, porque sin tener nada lo tengo todo en Él. Es lo más precioso que me ha pasado en la vida. ¿Qué sería de mí si no me hubiera alcanzado? Prefiero no pensarlo. Hoy, a disfrutar de esta Pascua Florida. Mañana, Dios dirá.
miércoles, 27 de marzo de 2013
Ante la Cruz
En una canción que se canta en estos días de Triduo Pascual en la Parroquia de Alpedrete se dice que "ante la Cruz me quedan ya pocas palabras, ante la Cruz sólo me queda la mirada". Y pienso que se puede decir más alto pero no más claro. La Cruz deja sin palabras. La Cruz mueve a la contemplación, a fijar nuestra mirada en ella y no decir nada. En estos días, quizá especialmente en estos días, la Cruz se alza como signo inequívoco de nuestra fe. El Papa Francisco lo ha dicho por activa y por pasiva (por cierto, me encanta este Papa) y antes esto ¿qué diremos? Nos queda abrazar, contemplar y arrodillarnos ante la Cruz. Nos queda tomar cada uno nuestras cruces y hacerlas una con la Cruz de Cristo. Yo, al menos, es lo que vivo y le doy muchas gracias al Señor por ello. No es una Cruz estéril, todo lo contrario. Es signo de vida y esperanza. ¡Hay vida (y mucha) después de la Cruz! Le pido al Señor que aprendamos a vivir cada día en la fe, la esperanza y la caridad que trae implícita la Cruz, y que sepamos apreciar la gran bendición que supone la Cruz en nuestras vidas. Feliz Triduo Pascual a todos. Feliz Pascua de Resurrección.
martes, 19 de marzo de 2013
San José
| Autor: P. Ángel Amo | Fuente: Catholic.net José, Santo | |
| Esposo de la Virgen María, Marzo 19 | |
Esposo de la Virgen MaríaEtimológicamente; José = Aquel al que Dios ayuda, es de origen hebreo. Las fuentes biográficas que se refieren a san José son, exclusivamente, los pocos pasajes de los Evangelios de Mateo y de Lucas. Los evangelios apócrifos no nos sirven, porque no son sino leyendas. “José, hijo de David”, así lo llama el ángel. El hecho sobresaliente de la vida de este hombre “justo” es el matrimonio con María. La tradición popular imagina a san José en competencia con otros jóvenes aspirantes a la mano de María. La elección cayó sobre él porque, siempre según la tradición, el bastón que tenía floreció prodigiosamente, mientras el de los otros quedó seco. La simpática leyenda tiene un significado místico: del tronco ya seco del Antiguo Testamento refloreció la gracia ante el nuevo sol de la redención. El matrimonio de José con María fue un verdadero matrimonio, aunque virginal. Poco después del compromiso, José se percató de la maternidad de María y, aunque no dudaba de su integridad, pensó “repudiarla en secreto”. Siendo “hombre justo”, añade el Evangelio -el adjetivo usado en esta dramática situación es como el relámpago deslumbrador que ilumina toda la figura del santo-, no quiso admitir sospechas, pero tampoco avalar con su presencia un hecho inexplicable. La palabra del ángel aclara el angustioso dilema. Así él “tomó consigo a su esposa” y con ella fue a Belén para el censo, y allí el Verbo eterno apareció en este mundo, acogido por el homenaje de los humildes pastores y de los sabios y ricos magos; pero también por la hostilidad de Herodes, que obligó a la Sagrada Familia a huir a Egipto. Después regresaron a la tranquilidad de Nazaret, hasta los doce años, cuando hubo el paréntesis de la pérdida y hallazgo de Jesús en el templo. Después de este episodio, el Evangelio parece despedirse de José con una sugestiva imagen de la Sagrada Familia: Jesús obedecía a María y a José y crecía bajo su mirada “en sabiduría, en estatura y en gracia”. San José vivió en humildad el extraordinario privilegio de ser el padre putativo de Jesús, y probablemente murió antes del comienzo de la vida pública del Redentor. Su imagen permaneció en la sombra aun después de la muerte. Su culto, en efecto, comenzó sólo durante el siglo IX. En 1621 Gregorio V declaró el 19 de marzo fiesta de precepto (celebración que se mantuvo hasta la reforma litúrgica del Vaticano II) y Pío IX proclamó a san José Patrono de la Iglesia universal. El último homenaje se lo tributó Juan XXIII, que introdujo su nombre en el canon de la misa.
Felicidades a todos los que lleven este nombre.
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viernes, 8 de marzo de 2013
Del amor y otras consideraciones
Aquí estoy concentrándome en el amor y en otras consideraciones. Me toca dar la enseñanza en el grupo hoy y tengo que hablar sobre el Evangelio del día. Hoy, 8 de marzo, el Evangelio es el de Marcos 12, 28b-34: ¿cuál es el mandamiento mayor? Es decir, el amor a Dios y el amor al prójimo. Por eso digo que estoy sumergida en el amor.
Cuando me llamaron para pedirme esta enseñanza, me vino a la mente Benedicto XVI y su mensaje para esta Cuaresma: "Creer en la caridad suscita caridad". Es una preciosidad que os invito a leer, si es que todavía no lo habéis hecho.
Todo nace del hecho de que Dios es amor. Él, que toma la iniciativa en todo, nos ama, nosotros recibimos ese amor. Al sentirnos amados, respondemos a Dios con amor. Pero, ahí no se queda la cosa. Para que todo sea perfecto entra en juego otro factor: los que nos rodean. Decir que amamos a Dios, sin amar a los hermanos, es, parafraseando a San Juan "una mentira". Pero no puede ser un amor de obligación, tiene que ser un amor desprendido, que no espere nada a cambio.
En este mundo convulso no se entiende este tipo de amor de donación. Siempre estamos esperando algo a cambio. Yo te doy en la medida que tú me das, y así entramos en un círculo vicioso de toma y daca. Suele ser un amor bastante egoísta en el que yo soy el centro absoluto. Todo lo mido en función de mí y no pensando en el otro. La mayoría de las historias de amor humanas (y algunas me encantan) son egoístas. A lo mejor, sería mejor decir, posesivas. Ese, casi instinto, de poseer al otro; de tener derechos sobre él. Hay demasiado yo, demasiado nosotros y a veces muy poco tú.
En la 1ª carta a los Corintios, San Pablo habla del tipo de amor que el Señor nos quiere enseñar y quiere que practiquemos. Es el famoso capítulo 13 que se suele leer en casi todas las bodas (las de príncipes incluidas) y que creo que pocos entienden, más bien entendemos. Se llame amor o caridad, que es exactamente lo mismo, no tiene nada que ver con lo que los hombres llamamos amor, que suele ser bastante poco caritativo.
Dios es amor. Nacemos para amar y ser amados. Con amor respondemos al amor que Dios nos da y que Dios es. Sabiéndonos amados nos abrimos al amor y, con alegría, lo damos a los demás. Y así, cada uno de nosotros. ¿No sería maravilloso vivir, de verdad, todos en esa dimensión de amor? A lo mejor muchas cosas serían distintas.
Cuando me llamaron para pedirme esta enseñanza, me vino a la mente Benedicto XVI y su mensaje para esta Cuaresma: "Creer en la caridad suscita caridad". Es una preciosidad que os invito a leer, si es que todavía no lo habéis hecho.
Todo nace del hecho de que Dios es amor. Él, que toma la iniciativa en todo, nos ama, nosotros recibimos ese amor. Al sentirnos amados, respondemos a Dios con amor. Pero, ahí no se queda la cosa. Para que todo sea perfecto entra en juego otro factor: los que nos rodean. Decir que amamos a Dios, sin amar a los hermanos, es, parafraseando a San Juan "una mentira". Pero no puede ser un amor de obligación, tiene que ser un amor desprendido, que no espere nada a cambio.
En este mundo convulso no se entiende este tipo de amor de donación. Siempre estamos esperando algo a cambio. Yo te doy en la medida que tú me das, y así entramos en un círculo vicioso de toma y daca. Suele ser un amor bastante egoísta en el que yo soy el centro absoluto. Todo lo mido en función de mí y no pensando en el otro. La mayoría de las historias de amor humanas (y algunas me encantan) son egoístas. A lo mejor, sería mejor decir, posesivas. Ese, casi instinto, de poseer al otro; de tener derechos sobre él. Hay demasiado yo, demasiado nosotros y a veces muy poco tú.
En la 1ª carta a los Corintios, San Pablo habla del tipo de amor que el Señor nos quiere enseñar y quiere que practiquemos. Es el famoso capítulo 13 que se suele leer en casi todas las bodas (las de príncipes incluidas) y que creo que pocos entienden, más bien entendemos. Se llame amor o caridad, que es exactamente lo mismo, no tiene nada que ver con lo que los hombres llamamos amor, que suele ser bastante poco caritativo.
Dios es amor. Nacemos para amar y ser amados. Con amor respondemos al amor que Dios nos da y que Dios es. Sabiéndonos amados nos abrimos al amor y, con alegría, lo damos a los demás. Y así, cada uno de nosotros. ¿No sería maravilloso vivir, de verdad, todos en esa dimensión de amor? A lo mejor muchas cosas serían distintas.
miércoles, 27 de febrero de 2013
Si de verdad existes...
Acabo de volver de Loyola de estar con mis amigos y hermanos de la zona Norte. Ha sido un Retiro estupendo, pero no me gustaría que se quedara sólo en eso. Parece que cuando volvemos de una experiencia fuerte con el Señor, sólo podemos decir: "qué bonito ha sido o qué bien hemos estado. En fin, que ojalá todo esto vivido, se haga realidad en mi vida de algún modo u otro.
Ha pasado tiempo desde que escribiera (ya me suena a frase hecha) y el año corre raudo hacia la primavera (¿otro tópico?). Febrero ha sido un mes "accidentado". Normalmente se habla de febrerillo loco, creo que por la variación de tiempo que suele tener, a veces con una primavera adelantada. En fin, que este año sí que se ha vuelto "frenético" y sin comerlo ni beberlo nos vamos a despedir del mes y de nuestro Papa Benedicto XVI todo a la vez.
Hacia siglos que no renunciaba un Pontífice y nos ha pillado a todos con el pie cambiado. Era la mañana del 11 de febrero, día señalado para mí por ser mi santo, y estaba recibiendo llamadas y mensajes de felicitación. Mi amigo José Monedero me llamó y me contó la noticia. En un principio me lo tomé a broma, conociendo además su sentido del humor. Pero, hete aquí, ¡que era verdad! Desde ese momento, hasta hoy, no he dejado de recibir, ver, escuchar, leer, todo tipo de noticias sobre el hecho histórico. Del estupor del principio al aplauso interminable de agradecimiento, pasando por distintos chismes vaticanos. En fin, un poquito de todo. No creo que haya dejado indiferente a nadie, para bien o para mal. A mi parecer es un gesto grande. No sólo por su dimensión histórica y mediática, sino porque refleja la grandeza de un corazón humilde lleno de Dios y de Evangelio. "El primero entre vosotros será vuestro servidor" decía el Evangelio de ayer y te da qué pensar. Sólo Dios sabe lo que va a suceder ahora. "Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar" decía Antonio Machado en uno de sus versos y así estamos, viendo cómo todo continúa y sigue su curso. Unos se van, otros llegan. Así es la vida. Lo nuestro es orar, confiar en que el Señor nos va a seguir cuidando y pedirle que todo sea sólo para Su gloria.
Como os he dicho acaba de volver de Loyola. He estado traduciendo a Noel Chircop, un hermano de Malta dedicado a la evangelización. Es curioso que Malta siendo tan pequeña haya dado tantos hermanos dedicados a tiempo completo a la misión. Lo curioso también es que casi todos ellos tienen un testimonio parecido. Después de alejarse de Dios y de vivir "a tope" en un momento determinado, como Jacob, tienen su combate con Dios y le lanzan un reto: "Si de verdad existes..." A partir de ahí, os podéis imaginar, el giro total de vida, hasta entregarle todo a Él, a ese Dios al que en su momento se atrevieron a desafiar. Es impresionante ver y escuchar a esta gente que ha pasado de vivir el mundo "a tope", a vivir "a tope" con Dios, en Dios y por Dios. Me encantaba ver cómo le escuchaban los jóvenes que estaban en el Encuentro. Y no sólo ellos, estoy convencida de que antes o después todos nos vamos a encontrar diciendo "Si de verdad existes...", porque no estamos libres de tener luchas, dudas, combates, y en esos momentos necesitamos más que nunca la certeza de que Dios está ahí para nosotros.
lunes, 11 de febrero de 2013
BERNADETTE SOUBIROUS
En realidad Bernadette (Bernardita) nunca escribió este texto. La escritora Marcelle Auclair es la autora de estas palabras en el libro sobre la Santa, poniéndolas en su boca como si has hubiera pronunciado. De todos modos me parece bien recordarlas en este día de la Virgen de Lourdes.
Felicidades a todas mis tocayas y que la Virgen os proteja siempre.
“Por la pobreza en la que vivieron papá y mamá, por los fracasos que tuvimos, porque se arruinó el molino, por haber tenido que cuidar niños, vigilar huertos frutales y ovejas; y por mi constante cansancio…, te doy gracias, Jesús.
Te doy las gracias, Dios mío, por el fiscal y por el comisario, por los gendarmes y por las duras palabras del padre Peyramale…
No sabré cómo agradecerte, si no es en el paraíso por los días en que viniste, María, y también por aquellos en los que no viniste. Por la bofetada recibida, y por las burlas y ofensas sufridas, por aquellos que me tenían por loca, y por aquellos que veían en mí a una impostora; por a quien que trataba de hacer un negocio…, te doy las gracias, Madre.
Por la ortografía que jamás aprendí, por la mala memoria que siempre tuve, por mi ignorancia y por mi estupidez, te doy las gracias.
Te doy las gracias porque si hubiese existido en la tierra un niño más ignorante y estúpido tú lo hubieses elegido….
Porque mi madre haya muerto lejos. Por el dolor que sentí cuando mi padre, en vez de abrazar a su pequeña Bernardita, me llamó “hermana María Bernarda”… te doy las gracias.
Te doy las gracias por el corazón que me has dado, tan delicado y sensible, y que colmaste de amargura…
Porque la madre Josefa anunciase que no sirvo para nada, te doy las gracias. Por el sarcasmo de la madre maestra, por su dura voz, por sus injusticias, por su ironía y por el pan de la humillación…, te doy las gracias.
Gracias por haber sido como soy, porque la madre Teresa pudiese decir de mí: “Jamás le cedáis lo suficiente”…
Doy las gracias por haber sido una privilegiada en la indicación de mis defectos, y que otras hermanas pudieran decir: “Qué suerte que no soy Bernardita”…
Agradezco haber sido la Bernardita a la que amenazaron con llevarla a la cárcel porque te vi a ti, Madre… Agradezco que fui una Bernardita tan pobre y tan miserable que, cuando me veían, la gente decía: “¿Esa cosa es ella?”, la Bernardita que la gente miraba como si fuese el animal más exótico…
Por el cuerpo que me diste, digno de compasión y putrefacto…, por mi enfermedad que arde como el fuego y quema como el humo, por mis huesos podridos, por mis sudores y fiebre, por los dolores agudos y sordos que siento…, te doy las gracias, Dios mío.
Y por el alma que me diste, por el desierto de mi sequedad interior, por tus noches y por tus relámpagos, por tus rayos…, por todo. Por ti mismo, cuando estuviste presente y cuando faltaste…, te doy las gracias, Jesús”.
sábado, 2 de febrero de 2013
LA CANDELARIA
| Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net Presentación de Jesús al templo (Fiesta de la Candelaria) | |||
| 2 de febrero. José y María llevaron a Jesús al templo de Jerusalén, también se conoce como "Día de la Candelaria". Este día también se celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada | |||
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