martes, 5 de enero de 2016
Ya vienen los Reyes Magos
Hemos pasado la hoja del calendario y ya vamos recorriendo el nuevo año. Hoy, sin duda, es un día de ilusiones, mañana, vendrán las decepciones o las alegrías. Todo depende. La verdad es que el año terminó y comenzó de una manera muy diferente a otros años. Con mi madre en el hospital, todo se ve diferente. Sin duda, la salud es uno de los mejores regalos que podemos pedir. Y lo malo es que sólo nos damos cuenta cuando nos falta. De todos modos, están siendo días muy entrañables y de mucho cariño familiar. Cuando hay un problema serio las pequeñas tonterías que nos separan desaparecen ante lo que realmente importa.
Yo este año le quiero pedir a los Reyes cosas que no se pueden comprar. Algunas ni siquiera se pueden ver, pero se pueden sentir. Esas cosas que no tienen precio, pero tienen mucho valor. Sonrisas, paz, amor, alegría, amistad, cariño, humildad, misericordia, tranquilidad, salud... ¡Feliz Día de Reyes a todos! ¡Feliz Epifanía!
jueves, 31 de diciembre de 2015
As time goes by...
Inolvidable canción que aparece en la película "Casablanca". Se podría traducir como: con el paso del tiempo o mientras el tiempo pasa. En fin que cada vez que se acaba un año nos viene a la mente ese transcurrir del tiempo. Esos 365 días que dejamos atrás y que con sus altos y bajos conforman ya el paisaje de nuestra vida. Nada se puede hacer para cambiar lo realizado, para recuperar el tiempo perdido y eso a veces nos mata. ¿Quién no desearía poder desandar lo andado, rectificar el error, borrar las palabras hirientes, etc? Pero no se puede. Simple y llanamente no se puede. Por eso, me gustaría pedir perdón a los que hice daño, dar las gracias a los que me acompañaron, apoyaron, quisieron y desearos a todos un feliz y bendito año nuevo. Espero poder seguir compartiendo con todos este nuevo año que nos va a nacer. ¡Y éste tiene 366 días!
El 2015 no ha sido un mal año. Si tengo que destacar algún momento me quedo con el día 12 de junio. Ese fue el día que saludé al Papa Francisco en el Retiro Mundial de Sacerdotes. Fue un momento inolvidable que compartí con mis queridos hermanos intérpretes. Para todos nosotros fue un regalo y un reconocimiento a nuestra labor tan escondida y a veces tan poco considerada.
Hasta aquí lo que escribí ayer 30 de diciembre por la mañana. Hoy mi realidad es muy distinta. A mi madre la han tenido que ingresar por una infección respiratoria y todo se ve de otra manera. Os pido oración para que todo pase lo antes posible y sólo se quede en un susto. Besitos y bendición para todos.
jueves, 24 de diciembre de 2015
Esta noche es Nochebuena y...
La verdad es que el tiempo vuela. Y yo no alcanzo a correr con él. La última entrada tiene más de 2 meses y me da la sensación de que fue ayer cuando la escribí. Pero no, el tiempo ha corrido y yo no he sabido atraparlo. No importa. La realidad, lo actual, lo de hoy es que estamos en Nochebuena y manaña será Navidad. Y eso no podemos obviarlo ni olvidarlo. Aunque en estos tiempos haya tantos que quieran negar el hecho del nacimiento de Jesús y que se trata precisamente de celebrar eso. Punto final. No hay otro motivo. Ni fiestas de invierno, ni solsticios de invierno, ni "reinas magas" de la Navidad. Dios, en su entrañable misericordia quiso abajarse, hacerse como nosotros y se encarnó en un Niño, pobre, débil y necesitado. Y lo hizo por amor a cada uno de nosotros. Para salvarnos. Por eso no podemos dejar de dar gracias, de celebrar. Y para ello no hacen falta ni grandes comidas, ni grandes gastos, ni luces, ni adornos, ni nada externo. Es en nuestro corazón, pobre, débil y pequeño donde celebramos. Y allí en el silencio nace el Niño Dios. Que podamos celebrarlo, solos o acompañados, como Dios se merece. Que entonemos cantos de júbilo, aunque sea en silencio. Que nadie ni nada nos robe la alegría. Os deseo a todos una Feliz y bendita Navidad.
martes, 20 de octubre de 2015
Como un vendaval
Así se titula un libro del P. Vicente Borragán, OP, "Como un vendaval" y no he encontrado una manera mejor para describir lo que he vivido estos últimos días. No me cansaré de dar gracias a Dios por haberme llevado a la Renovación Carismática. A esta corriente de gracia que atraviesa la Iglesia "como un vendaval".
La semana pasada, exactamente el lunes 12 de octubre, cenaba en casa de una amiga con un grupo de sacerdotes (más de 20) y con Ironi Spuldaro, un hermano de la Reno brasileña que ha estado por Madrid. Fue una experiencia inolvidable. El fuego del Espíritu salían por la boca de Ironi mientras nos hablaba, compartiéndonos su testimonio y luego orando por cada uno de los que allí estábamos. Fueron 3 horas intensas llenas de Dios. Sólo sé que al día siguiente tenía una reunión con la Coordinadora Regional y no podía dejar de hablar de ello. Cómo me habría marcado lo vivido que uno de mis hermanos me dijo que me había cambiado la mirada, que estaba distinta, que transmitía algo especial. Y eso sólo fue el principio.
El miércoles estuve en una Eucaristía preciosa en San Juan Crisóstomo. Al final de la Misa, expusieron el Santísimo e Ironi compartió testimonios, oró, tuvo palabras de conocimiento, y de nuevo "como un vendaval" el Espíritu Santo se hizo presente arrastrándonos a todos los presentes con su fuerza arrolladora. Fue algo increíble. ¡Un chute de Espíritu Santo en vena! De nuevo, salí flotando y sintiendo con una fuerza como hacía tiempo no sentía, la maravilla de esta experiencia pentecostal en la Iglesia Católica. Hoy, el Señor puede hacer los mismos milagros que hizo cuando estaba vivo y aún mayores. Pero, sobre todo, era sentir que todo es gracia, con una fuerza tal que no puedes más que cantar y alabar, y bendecir y adorar, y....
Y ya la guinda del pastel ha sido el Encuentro Nacional de la RCCeE del pasado fin de semana. Ha compartido con nosotros Andrés Arango de Estados Unidos. ¡Un soplo de aire fresco del Espíritu! Su forma de hablar de cosas que todos se supone que ya sabemos, pero con una frescura, con un ímpetu, con una convicción, realmente contagiosas. A la alegría de ver a tantos hermanos de España que no suelo ver, se unía la alegría que se respiraba en el ambiente. Nos han dado una auténtica inyección de gracia, de fuerza en el Señor. Y ahora nos toca transmitirlo, proclamarlo con poder.
Por eso no me cansaré de dar gracias a Dios de haberme traído a la Renovación Carismática. Cada día el Señor se hace nuevo y nos revela su amor incondicional por nosotros. Ayer mientras me dirigía a Aluche, donde 3 grupos de la Reno de Madrid se han unido para hacer un Seminario de Vida en el Espíritu, iba dando gracias y saboreando todo lo vivido. Y no puedo dejar de sonreír, de dar gracias y de alabar al Señor. ¿Cómo no hacerlo cuando nos ha dado tanto y nos da tanto cada segundo? Redescubrir la gratuidad de la salvación, el poder de la alabanza, el fuego del Espíritu, el inmenso amor de Dios por todos, pero también en especial por mí. Eso no tiene precio. ¿Cómo no dar gracias al Señor por todo ello?
lunes, 12 de octubre de 2015
Mirar con cariño
Ayer, me sorprendió mucho una frase del Evangelio. Se trataba del Evangelio del encuentro de Jesús con el joven rico. Lo habré oído cientos de veces pero ayer me llamó la atención esta frase: "Jesús se lo quedó mirando con cariño". No le regaña, no le mira con superioridad o displicencia. No, le mira "con cariño". Y pensé, ¡cuántas veces no nos mirará así el Señor! Lo que debe ser una mirada de cariño de Jesús. Me dan escalofríos (de los buenos).
Una mirada de cariño es lo que todos necesitamos antes o después. Incluso cuando estamos haciendo algo mal y sabemos que "se nos va a caer el pelo". En este mundo tan seco, tan árido, tan triste, tan deshumanizado, tan egoísta, necesitamos poner cariño en lo que hagamos. Palabras, gestos, miradas. Probablemente lograremos mucho más con cariño que con razones y monsergas. Cualquier animalillo reacciona ante el cariño. Y no digamos los niños. Y, al fin y al cabo, ante Dios ¿qué somos sino niños? Cómo cambiarían las cosas si utilizáramos más el cariño. Y con todos. Hasta con los que nos cuesta.
Yo sólo le pido a Dios que antes de contestar, antes de "saltar", ponga en mis ojos cariño. Comencemos la campaña de "miradas de cariño". Seguro que nos va mucho mejor.
Antes de que se me olvide: Felicidades a todas las que se llaman Pilar. Yo conozco unas cuantas con ese nombre. Además, estamos de fiesta nacional todos los españoles, de modo que felicidades por la parte que nos toca.
domingo, 4 de octubre de 2015
Hazme un instrumento...
Hoy es un día muy especial. Hoy se cumplen 21 años que el Señor me salió al encuentro y me abrazó. Hoy estoy de fiesta. Por eso quiero gritar desde los tejados para que nadie se quede sin saberlo: ¡DIOS ES AMOR! Él te espera con los brazos abiertos y hace posible lo que te parece imposible. Yo desde luego no me esperaba lo que me sucedió en esa mañana del 4 de octubre de 1994. Todo era negrura y oscuridad a mi alrededor, hasta que rendida grité pidiendo ayuda. No sabía muy bien a quién. Pero, el Señor, que siempre había estado a mi lado, intervino y desde entonces ha guiado cada uno de mis pasos.
Estos años no han sido todo "amor y lujo", para nada. He pasado por momentos muy duros, pero ahora me apoyaba en Él, en el amigo que nunca falla. Personas que han sido, y siguen siendo, muy importantes para mí ya no están aquí para acompañarme, ahora lo hacen desde el Cielo. Pero el Señor, en su inmenso amor, me ha ido regalando otras personas, que aunque nunca sustituirán a las que se han ido, han conformado y conforman el paisaje de mi vida. Como en un bordado precioso, el Señor ha ido tejiendo cada instante y poniendo en cada momento la puntada precisa, el hilo necesario. No puedo dejar de estar más que agradecida. A veces pienso que debería vivir de rodillas en adoración constante.
Y además, hoy festejamos a San Francisco de Asís. No creo que sea casualidad que regresara a la Casa del Padre, precisamente en este día. Desde pequeña me ha gustado Francesco. Recuerdo la emoción que sentí cuando visité Asís por primera vez y oré en su tumba. Desde entonces, he estado varias veces en Asís y siempre me ha embargado la misma emoción. Me produjo una inmensa alegría que nuestro Papa actual escogiera el nombre de Francisco. Una puntada más para el bordado de mi vida.
Y aquí estoy, 21 años después, dispuesta para seguir adelante, sin mirar atrás. Los ojos fijos en Él. Gracias a todos los que me habéis acompañado y me acompañáis en este trayecto. Cada uno de vosotros, consciente o inconscientemente, habéis aportado vuestro granito de arena en estos años. Gracias por los momentos buenos y malos que me habéis hecho pasar. Todos eran necesarios. Como dice la Hna. Nancy Kellar: "There's always more!" (¡Siempre hay más!)
domingo, 6 de septiembre de 2015
Epílogo
Con esta vida "loca" que llevo tengo este blog más que abandonado. Por eso me vais a perdonar pero hoy me quiero explayar. Estamos en el epílogo de este verano del 2015 y me doy cuenta de que no he escrito ni una línea durante todo este período estival. Y no porque no tenga cosas que contar, sino porque día a día voy volcando mis energías en otras redes. A veces me he sentado, he abierto para hacer una nueva entrada aquí, y me he ido sin dejar rastro de mi presencia. No es fácil escribir cuando la cabeza te va a mil por hora y no sabes como concretar tanta actividad, tanto pensamiento desbocado que no eres capaz de plasmar como quieres. También, he de reconocer, he caído en la tentación de pensar que a quién le importa lo que yo haga, lo que yo piense, por donde me muevo y todo eso. Creo que hay un exceso de información en estos tiempos, y es fácil caer en la banalidad de informar en demasía de cada pasito que das. Yo, tengo que decirlo, estoy un poco harta de tanta egolatría reinante. Entre selfies y demás gaitas, la gente está perdiendo el Norte. Pero, también es verdad que uno no puede simplemente no volver a poner nada y quedarse tranquilo. Yo al menos no puedo ni quiero hacerlo.
"Tirarpalante" empezó como una terapia en un momento de mi vida que era difícil. Poco a poco fue tomando forma y convirtiéndose en una bitácora, un diario de navegante, donde plasmar momentos especiales de mi vida y otras cosas que me gustaban. Y así debe ser. Es algo personal. No espero comentarios, al menos ahora ya no. Si alguien lo lee, bienvenido sea, si no, pues allí queda plasmado para mi recuerdo personal e intransferible.
Este verano ha sido bueno en general. Sobre todo porque lo he vivido muy con el Señor y con una paz muy especial. También es verdad que he podido salir de Madrid, y encontrar mi pedacito de cielo en la tierra donde menos lo podía esperar. Han sido dos momentos puntuales, uno en julio y otro a finales de agosto principios de septiembre, pero vividos con mucha intensidad. Una de las cosas más bonitas han sido los amaneceres que he podido ver y disfrutar y la gente nueva que he incorporado a mi vida. La verdad que sin haberlo buscado he recibido un regalo precioso. Además de nuevas oportunidades para seguir adelante con todos mis proyectos. ¿Qué más puedo pedir?
Septiembre siempre ha sido para mí el inicio de un nuevo año. También es verdad que al haber nacido en este mes es más fácil verlo así. Pero es que yo sigo teniendo mentalidad de "curso escolar". El verano marca como el final del año y septiembre llega cargadito de nuevas cosas. Y este año realmente es el comienzo de algo nuevo. Una nueva etapa. Puertas que se abren. Todo igual, pero todo distinto.
Lo peor de este verano ha sido las noticias de tanto horror, tanta muerte y desolación, de tanto egoísmo, de tanta pasividad por parte de quienes gobiernan el mundo. El remate ha sido este niñito frágil. como dormido boca abajo en una playa. No hay palabras para describir el horror, la impotencia, el tremendo vacío que se te abre en el corazón ante algo así. Me vienen a la mente, cada vez que veo la foto del niño, las palabras de la canción de Alfonsina y el mar. Y me da mucha rabia ver cómo de algún modo esa foto, esa tragedia, se convierte en algo manido, en arma arrojadiza para sacar lo peor y lo mejor de cada uno de nosotros. Demagogia barata en muchos casos. Pero, no podemos seguir así. Algo habrá que hacer. Aunque sea una gotita en este inmenso océano, algo tendremos que aportar para acabar con tanta desolación. Me da miedo pensar que dentro de poco dejará de ser noticia y, embrutecidos como estamos, seguiremos adelante sin haber hecho nada para paliar un mínimo el dolor de tanta gente. Rezar por supuesto, pero actuar también. ¿De qué sirve que se nos llene la boca de palabras preciosas (que se lleva el viento) sino hay alguna acción concreta? Desde la fe, las obras.
Gracias a Dios, hay gente maravillosa, unos más desconocidos que otros, que están ayudando sin colgarse medallas. Ojalá, nos uniéramos todos en una gran marea de misericordia y solidaridad, y consiguiéramos que el mundo fuera un sitio más habitable para todos aquellos que no tienen nada más que la esperanza de mejorar, aunque sólo sea un poquito, sus vidas.
"Tirarpalante" empezó como una terapia en un momento de mi vida que era difícil. Poco a poco fue tomando forma y convirtiéndose en una bitácora, un diario de navegante, donde plasmar momentos especiales de mi vida y otras cosas que me gustaban. Y así debe ser. Es algo personal. No espero comentarios, al menos ahora ya no. Si alguien lo lee, bienvenido sea, si no, pues allí queda plasmado para mi recuerdo personal e intransferible.
Este verano ha sido bueno en general. Sobre todo porque lo he vivido muy con el Señor y con una paz muy especial. También es verdad que he podido salir de Madrid, y encontrar mi pedacito de cielo en la tierra donde menos lo podía esperar. Han sido dos momentos puntuales, uno en julio y otro a finales de agosto principios de septiembre, pero vividos con mucha intensidad. Una de las cosas más bonitas han sido los amaneceres que he podido ver y disfrutar y la gente nueva que he incorporado a mi vida. La verdad que sin haberlo buscado he recibido un regalo precioso. Además de nuevas oportunidades para seguir adelante con todos mis proyectos. ¿Qué más puedo pedir?
Septiembre siempre ha sido para mí el inicio de un nuevo año. También es verdad que al haber nacido en este mes es más fácil verlo así. Pero es que yo sigo teniendo mentalidad de "curso escolar". El verano marca como el final del año y septiembre llega cargadito de nuevas cosas. Y este año realmente es el comienzo de algo nuevo. Una nueva etapa. Puertas que se abren. Todo igual, pero todo distinto.
Lo peor de este verano ha sido las noticias de tanto horror, tanta muerte y desolación, de tanto egoísmo, de tanta pasividad por parte de quienes gobiernan el mundo. El remate ha sido este niñito frágil. como dormido boca abajo en una playa. No hay palabras para describir el horror, la impotencia, el tremendo vacío que se te abre en el corazón ante algo así. Me vienen a la mente, cada vez que veo la foto del niño, las palabras de la canción de Alfonsina y el mar. Y me da mucha rabia ver cómo de algún modo esa foto, esa tragedia, se convierte en algo manido, en arma arrojadiza para sacar lo peor y lo mejor de cada uno de nosotros. Demagogia barata en muchos casos. Pero, no podemos seguir así. Algo habrá que hacer. Aunque sea una gotita en este inmenso océano, algo tendremos que aportar para acabar con tanta desolación. Me da miedo pensar que dentro de poco dejará de ser noticia y, embrutecidos como estamos, seguiremos adelante sin haber hecho nada para paliar un mínimo el dolor de tanta gente. Rezar por supuesto, pero actuar también. ¿De qué sirve que se nos llene la boca de palabras preciosas (que se lleva el viento) sino hay alguna acción concreta? Desde la fe, las obras.
Gracias a Dios, hay gente maravillosa, unos más desconocidos que otros, que están ayudando sin colgarse medallas. Ojalá, nos uniéramos todos en una gran marea de misericordia y solidaridad, y consiguiéramos que el mundo fuera un sitio más habitable para todos aquellos que no tienen nada más que la esperanza de mejorar, aunque sólo sea un poquito, sus vidas.
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