miércoles, 16 de octubre de 2013

Santa Margarita María Alacoque

Autor: P. Angel Amo | Fuente: Catholic.net
Margarita María de Alacoque, Santa
Recipiente de las revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús, octubre 16
 
Margarita María de Alacoque, Santa
Margarita María de Alacoque, Santa

Recipiente de las revelaciones
del Sagrado Corazón de Jesús


En la festividad de San Juan evangelista de 1673, sor Margarita María, que tenia 25 años, estaba en adoración ante el Santísimo Sacramento. En ese momento tuvo el privilegio particular de la primera de las manifestaciones visibles de Jesús que se repetirían durante dos años más, todos los primeros viernes de mes. En 1675, durante la octava del Corpus Christi, Jesús se le manifestó con el corazón abierto, y señalando con la mano su corazón, exclamó: “He aquí el corazón que ha amado tanto a los hombres, que no se ha ahorrado nada, hasta extinguirse y consumarse para demostrarles su amor. Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud.”

Margarita María Alacoque, escogida por Jesús para ser la mensajera del Sagrado Corazón, hacía un año que vestía el hábito de las monjas de la Visitación en Paray-le-Monial. Había nacido el 22 de agosto de 1647 en Verosvres, en Borgoña. Su padre, juez y notario, había muerto cuando Margarita era todavía muy joven.

A los nueve años hizo su primera comunión y a los 22 recibió la Confirmación, a la que se preparó con una confesión general: empleó quince días escribiendo en un cuaderno la larga lista de sus faltas para leérselas luego al confesor. En esa ocasión añadió al nombre de Margarita el de María. Después, habiendo vencido las últimas resistencias de la madre, que hubiera preferido verla casada, pudo entrar al convento de la Orden de la Visitación, fundado 60 años antes por San Francisco de Sales, ofreciéndose desde el día de su entrada como “víctima al Corazón de Jesús.”

Las extraordinarias visiones con que fue favorecida le causaron al principio incomprensiones y juicios negativos hasta cuando, por disposición divina, fue puesta bajo la dirección espiritual del jesuita Santo Claudio de la Colombière. En el último periodo de su vida, elegida maestra de novicias, tuvo el consuelo de ver difundida la devoción al Corazón de Jesús, y los mismos opositores de un tiempo se convirtieron en fervorosos propagandistas. Murió a los 43 años de edad, el 17 de octubre de 1690.

Si quieres saber más de la vida de Margarita María de Alacoque consulta corazones.org

martes, 15 de octubre de 2013

Santa Teresa

Autor: P. Angel Amo | Fuente: Catholic.net
Teresa de Jesús (de Ávila), Santa
Doctora de la Iglesia, 15 de octubre
Teresa de Jesús (de Ávila), Santa

Virgen Carmelita
Doctora de la Iglesia

Martirologio Romano: Memoria de santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que nacida en Ávila, ciudad de España, y agregada a la Orden de los Carmelitas, llegó a ser madre y maestra de una observancia más estrecha, y en su corazón concibió un plan de crecimiento espiritual bajo la forma de una ascensión por grados del alma hacia Dios, pero a causa de la reforma de su Orden hubo de sufrir dificultades, que superó con ánimo esforzado, y compuso libros en los que muestra una sólida doctrina y el fruto de su experiencia (1582).

Etimología: Teresa = Aquella que es experta en la caza, viene del griego


Nacida en Ávila el año 1515, Teresa de Cepeda y Ahumada emprendió a los cuarenta años la tarea de reformar la orden carmelitana según su regla primitiva, guiada por Dios por medio de coloquios místicos, y con la ayuda de San Juan de la Cruz (quien a su vez reformó la rama masculina de su Orden, separando a los Carmelitas descalzos de los calzados). Se trató de una misión casi inverosímil para una mujer de salud delicada como la suya: desde el monasterio de San José, fuera de las murallas de Avila, primer convento del Carmelo reformado por ella, partió, con la carga de los tesoros de su Castillo interior, en todas las direcciones de España y llevó a cabo numerosas fundaciones, suscitando también muchos resentimientos, hasta el punto que temporalmente se le quitó el permiso de trazar otras reformas y de fundar nuevas casas.

Maestra de místicos y directora de conciencias, tuvo contactos epistolares hasta con el rey Felipe II de España y con los personajes más ilustres de su tiempo; pero como mujer práctica se ocupaba de las cosas mínimas del monasterio y nunca descuidaba la parte económica, porque, como ella misma decía: “Teresa, sin la gracia de Dios, es una pobre mujer; con la gracia de Dios, una fuerza; con la gracia de Dios y mucho dinero, una potencia”. Por petición del confesor, Teresa escribió la historia de su vida, un libro de confesiones entre los más sinceros e impresionantes. En la introducción hace esta observación: “Yo hubiera querido que, así como me han ordenado escribir mi modo de oración y las gracias que me ha concedido el Señor, me hubieran permitido también narrar detalladamente y con claridad mis grandes pecados. Es la historia de un alma que lucha apasionadamente por subir, sin lograrlo, al principio”. Por esto, desde el punto de vista humano, Teresa es una figura cercana, que se presenta como criatura de carne y hueso, todo lo contrario de la representación idealista y angélica de Bernini.

Desde la niñez había manifestado un temperamento exuberante (a los siete años se escapó de casa para buscar el martirio en Africa), y una contrastante tendencia a la vida mística y a la actividad práctica, organizativa. Dos veces se enfermó gravemente. Durante la enfermedad comenzó a vivir algunas experiencias místicas que transformaron profundamente su vida interior, dándole la percepción de la presencia de Dios y la experiencia de fenómenos místicos que ella describió más tarde en sus libros: “El camino de la perfección”, “Pensamientos sobre el amor de Dios” y “El castillo interior”.

Murió en Alba de Tormes en la noche del 14 de octubre de 1582, y en 1622 fue proclamada santa. El 27 de septiembre de 1970 Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia.
Si quieres ahondar más en la vida de Santa Teresa de Ávila consulta:

  • Teresa de Jesus, Fundadora y Orante 
  • Una Santa muy Española 
  • EWTN 
  • Corazones.org 
  • Editorial Monte Carmelo 
  • Fiesta de santa Teresa de Ávila


  • La Voz de Dios en Santa Teresa de Jesús
  • sábado, 12 de octubre de 2013

    España de Fiesta con María

    Autor: . | Fuente: Archidiócesis de Madrid
    Nuestra Señora del Pilar
    Advocación mariana, 12 de octubre
     
    Nuestra Señora del Pilar

    Fiesta
    Octubre 12


    Etimológicamente significa “ pila”. Viene de la lengua latina.

    Este nombre, uno de los más abundantes en España tiene un origen curioso. Fue la misma Virgen María la que se apareció al apóstol Santiago que estaba desanimado mientras evangelizaba la patria española.

    Se le apareció en carne mortal cuando, junto al Ebro, y sentado en una piedra o pila quería llegar hasta otros lugares predicando la Buena Nueva del Evangelio.

    Santiago llevaba inscritas en su corazón las últimas recomendaciones de Jesús:"Id por todo el mundo predicando el Evangelio y bautizando a la gente en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

    Con el paso del tiempo, los zaragozanos le hicieron una inmensa y preciosa basílica levantada en su honor en el primer milenio, aunque haya sufrido muchas reformas arquitectónicas.

    Hay que tener en cuenta que España ha sufrido muchas invasiones, pero es seguro que ya existía en la época de los Visigodos.

    Dicen que la misma Virgen le dejó una imagen como recuerdo del inolvidable encuentro. Y el mandato de que le construyera allí un templo.

    Según dice la Tradición, esto sucedía en el año 40. Científicamente no está nada comprobado a nivel de papeles. Sin embargo, el testimonio vivo de tantos miles y miles de personas que van en peregrinación a este santo lugar mariano, demuestran fehacientemente que la fe no viene del aire sino de personas que, generación tras generación, viven su devoción a la Virgen de forma continuada.

    Juntamente con el sepulcro de Santiago en Galicia y el Pilar de Zaragoza son dos polos de espiritualidad palpable en España y con proyección a todo el universo.

    Hoy es la fiesta nacional en España y también el día de la Hispanidad. Las banderas de las naciones sudamericanas llenan este lugar. En la misa de hoy se leen estas palabras:"La devoción al Pilar tiene una gran repercusión en Iberoamérica, cuyas naciones celebran la fiesta del descubrimiento de América en este día".

    ¡Felicidades a las personas que lleven este nombre!


    Si quieres saber más consulta

    El Pilar de Nuestra Fe de Jesús Martí Ballester

    La virgen del Pilar 

    lunes, 7 de octubre de 2013

    Nuestra Señora del Rosario

    Autor: . | Fuente: Archidiócesis de Madrid
    Nuestra Señora del Rosario
    Advocación mariana, 7 de octubre
     
    Nuestra Señora del Rosario

    Fiesta

    Martirologio Romano: Memoria de la santísima Virgen María del Rosario. En este día se pide la ayuda de la santa Madre de Dios por medio del Rosario o corona mariana, meditando los misterios de Cristo bajo la guía de aquélla que estuvo especialmente unida a la encarnación, pasión y resurrección del Hijo de Dios.

    Cuenta la leyenda que la Virgen se apareció en 1208 a Santo Domingo de Guzmán en una capilla del monasterio de Prouilhe (Francia) con un rosario en las manos, le enseñó a rezarlo y le dijo que lo predicara entre los hombres; además, le ofreció diferentes promesas referentes al rosario. El santo se lo enseñó a los soldados liderados por su amigo Simón IV de Montfort antes de la Batalla de Muret, cuya victoria se atribuyó a la Virgen. Por ello, Montfort erigió la primera capilla dedicada a la imagen.

    En el siglo XV su devoción había decaído, por lo que nuevamente la imagen se apareció al beato Alano de la Rupe, le pidió que la reviviera, que recogiera en un libro todos los milagros llevados a cabo por el rosario y le recordó las promesas que siglos atrás dio a Santo Domingo.

    El rezo del Santo Rosario es una de las devociones más firmemente arraigada en el pueblo cristiano. Popularizó y extendió esta devoción el papa san Pío V en el día aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la batalla de Lepanto (1571), victoria atribuída a la Madre de Dios, invocada por la oración del Rosario. Más hoy la Iglesia no nos invita tanto a rememorar un suceso lejano cuanto a descubrir la importancia de María dentro del misterio de la salvación y a saludarla como Madre de Dios, repitiendo sin cesar: Ave María. La celebración de este día es una invitación a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.

    Únete al santo rosario donde quiera que estés

    Haz click aquí si quieres conocer más sobre la historia del Santo Rosario
     

    martes, 1 de octubre de 2013

    ROMA: Ida y vuelta


    El sábado volví de Roma. Entre unas cosas y otras llegaba a casa a la 1 de la madrugada, agotada pero feliz. Agotada por 11 días de "interpretación" muy intensos, y feliz por todo lo vivido. Me fui el día 17 de septiembre y regresé el 28. Me fui con 54 y volví con 55 (me refiero a mis años). Como siempre, mejor empezar las historias desde el principio.
    Desde hace 10 años, cada 2, el ICCRS (Servicio de la Renovación Carismática Católica Internacional) organiza el Instituto de Formación de Líderes (Servidores). En inglés sus siglas son LFI. Éste era el 5º. Yo nunca había ido, pero este año me pidieron que fuera a traducir. En total el Curso dura 3 semanas, de las cuales yo he estado los últimos 11 días. Los primeros, ha estado traduciendo Margot. Había personas de 21 países de los 5 continentes; en total, 61 alumnos y 8 profesores. Los temas impartidos: Eclesiología, Liderazgo, Renovación Carismática Católica, Kerygma, Pneumatología, Mariología, Sagradas Escrituras. El Instituto está dirigido por Jim Murphy, y los profesores han sido: Mary Healy, Michelle Moran, Nancy Kellar, Charles Whitehead, Oreste Pesare, Fulvio di Fulvio y Jude Muscat. Los temas se han ido alternando en clases de 2 horas por la mañana, 2 por la tarde. Los miércoles y los sábados había salidas de campo y los domingos, día libre. Empezábamos cada mañana a las 8 con la Santa Misa. Desayuno a las 9. A las 9:30 Alabanza. Las clases comenzaban a las 10 y terminaban a la 1, que nos íbamos a comer. Por la tarde, empezábamos a las 4 y terminábamos a las 7 con una Hora Santa. La cena a las 8. Después de cada enseñanza, había un rato de preguntas y respuestas o de compartir por grupos, y un descanso de 15 minutos (¡café!).
    Las salidas de campo solían ser a sitios "importantes" de Roma y del Vaticano. Por esas cosas del Señor tuve la suerte de comenzar mi estancia con la audiencia Papal en la Plaza de San Pedro. ¡Nada más llegar besar el santo! (Por así decirlo). Por la tarde tuvimos Misa en San Pedro.

    Card. Filoni
    La siguiente visita (sábado 21) fue a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, lo que antes se llamaba "Propaganda Fidei". Allí estuve traduciendo las palabras del Cardenal Fernando Filone, prefecto de dicha Congregación. Un hombre amabilísimo, dulce y simpático.
    San Pablo Extramuros
    De allí fuimos a la Basílica de San Pablo Extramuros, para mí la más hermosa de las cuatro basílicas mayores de Roma. Allí se encuentra la tumba de San Pablo. ¡Muy emocionante!
    Tre Fontane
    Por la tarde, después de una estupenda comida, estuvimos en Tre Fontane, lugar de la ejecución de San Pablo, donde celebramos la Eucaristía. Es un sitio precioso con tres templos. En el último, hay 3 altares que señalan los lugares donde según narran las crónicas, la cabeza de San Pablo "rebotó" al ser decapitado. De cada "rebote" surgió una fuente, de ahí el nombre de Tre Fontante (Tres Fuentes en italiano).
    Mons. Usma Gómez
     El miércoles 25 visitamos el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Allí nos recibió Mons. Juan Usma Gómez, un sacerdote colombiano encantador, que nos dirigió unas palabras. Fue muy interesante. Allí también estuve traduciendo. Celebramos la Misa en la Iglesia del Espíritu Santo, la iglesia de los polacos en Roma. Allí se conservan las reliquias de Santa Faustina, y hay una capilla de la Divina Misericordia. Después paseamos por el Borgo Pío y fuimos a comer al lado del Coliseo. Esa fue nuestra visita de la tarde. Tuvimos allí un momento de oración precioso, en el que se nos invitaba a entregar nuestra vida radicalmente al Señor, como lo hicieron tantos mártires en ese lugar.
    Como todo lo bueno, se hizo esperar y luego pasó volando. Cuando me quise dar cuenta estaba de nuevo en el aeropuerto camino de mi "tiempo ordinario". Días intensos, sin duda, de mucho trabajo. Es agotador estar sola traduciendo. No hay respiro. Desde la mañana a la noche todo el día hablando. Algunos se sonreirán pensando que eso es lo mio, hablar, pero os puedo asegurar que no podía con mi alma, ni con mi garganta, al final del día. Además esta vez me ha pasado de todo, tanto bueno como malo. El sábado 21 de camino a Propaganda Fidei, que está en la Plaza de España de Roma, me caí. Me torcí el tobillo izquierdo, caí sobre la rodilla derecha y me hice una herida. Justo igual que la caída en la que acabaron dándome puntos el año pasado. Gracias a Dios, no me hice un esguince y la rodilla sigue con un costrón horrible, pero no llegó a más. Aparatoso, doloroso, pero pasajero. Al día siguiente (22) celebré mi cumpleaños, algo coja y magullada, pero muy feliz. Me hicieron una fiesta sorpresa, con helado y cava, y me regalaron un precioso ramo de flores, que puse en el altar en la Misa del día siguiente. Un hermano mexicano me regaló una cruz, y una hermana de la India me regaló una pulsera. ¡Detallitos del Señor! Mi madre, me había puesto en la maleta una tarjetita de felicitación con regalito de mis padres. En fin, ¿qué más puedo desear? Los últimos días han sido algo ajetreados porque varios nos intoxicamos con algo que comimos y nos pusimos bastante pochos. Os aseguro que la tarde del martes 24 creí que me desmayaba traduciendo. Entre las clases de la tarde eché hasta la primera papilla y me tuve que ir a la cama a las 7 sin cenar y hecha polvo. Además se me unió a un constipado incómodo que me hacía tener la voz gangosa y una tosecilla molesta. ¡Ideal para traducir! A pesar de todos los contratiempos, capeé el temporal, y pude salir victoriosa de la prueba.

    Me llevo en el corazón a nuevos hermanos y amigos de los cinco continentes. Sobre todo compartí mucho con hermanos de Argentina, con los que el sábado antes de ir al aeropuerto, fui al Trastevere a comer en el Carlo Menta. ¡Cuántos recuerdos! En fin, que vuelvo muy llena de "sabiduría" humana y divina, y con ganas de hacer muchas cosas. Como dije al principio, agotada pero feliz. No puedo más que dar gracias al Señor, por el privilegio de poder ser testigo de tantas maravillas. A finales de este mes se cumplirán 15 años de servicio traduciendo para la Renovación. Recuerdo que cuando fui la primera vez, allá por el 98, no estaba segura de si volvería o no. ¿Quién me lo iba a decir a mí? Cada año desde entonces he vuelto, y a veces hasta dos y tres veces el mismo año. ¡Cositas del Señor!

    domingo, 29 de septiembre de 2013

    FIESTA DE LOS ARCÁNGELES

    Felicidades a todos los Rafael, Miguel y Gabriel.
    Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net
    Miguel, Gabriel y Rafael, Arcángeles
    Arcángeles, los únicos cuyos nombres constan en la Biblia, 29 de septiembre
    Miguel, Gabriel y Rafael, Arcángeles

    Arcángeles

    Martirologio Romano: Fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. En el día de la dedicación de la basílica bajo el título de San Miguel, en la vía Salaria, a seis miliarios de Roma, se celebran juntamente los tres arcángeles, de quienes la Sagrada Escritura revela misiones singulares y que, sirviendo a Dios día y noche, y contemplando su rostro, a él glorifican sin cesar.

    Son los nombres con que se presentan en la Sagrada Escritura estos tres príncipes de la corte celestial.

    Miguel aparece en defensa de los intereses divinos ante la rebelión de los ángeles malos; Gabriel, enviado por el Señor a diferentes misiones, anunció a la Virgen Maria el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y su maternidad divina; Rafael acompañó al joven Tobías cuando cumplia un difícil encargo y se ocupó de solucionar difíciles asuntos de su esposa.

    Actualmente, se habla mucho de los ángeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan este tema; se venden "angelitos" de oro, plata o cuarzo; las personas se los cuelgan al cuello y comentan su importancia y sus nombres.

    Hay que tener cuidado, pues se puede caer en dar a los ángeles atribuciones que no les corresponden y elevarlos a un lugar de semidioses, convertirlos en "amuletos" que hacen caer en la idolatría, o crear confusiones entre lo que son las inspiraciones del Espíritu Santo y los consejos de los ángeles.

    Es verdad que los ángeles son muy importantes en la Iglesia y en la vida de todo católico, pero son criaturas de Dios, por lo que no se les puede igualar a Dios ni adorarlos como si fueran dioses.

    A pesar de que están de moda, por otro lado, es muy fácil que nos olvidemos de su existencia, por el ajetreo de la vida y principalmente, porque no los vemos.

    Este olvido puede hacernos desaprovechar muchas gracias que Dios ha destinado para nosotros a través de los ángeles.

    Por esta razón, la Iglesia ha fijado dos festividades para que, al menos dos días del año, nos acordemos de los ángeles y los arcángeles, nos alegremos y agradezcamos a Dios el que nos haya asignado un ángel custodio y aprovechemos estos días para pedir su ayuda.

    Misión de los ángeles

    Los ángeles son seres espirituales creados por Dios por una libre decisión de su Voluntad divina. Son seres inmortales, dotados de inteligencia y voluntad.

    Debido a su naturaleza espiritual, los ángeles no pueden ser vistos ni captados por los sentidos.

    En algunas ocasiones muy especiales, con la intervención de Dios, se han visto y oído materialmente. La reacción de las personas al verlos u oírlos ha sido de asombro y de respeto. Por ejemplo, los profetas Daniel y Zacarías.

    En el siglo IV, el arte religioso representó a los ángeles con forma de figura humana. En el siglo V, se le añadieron las alas, como símbolo de su prontitud en realizar la Voluntad divina y en trasladarse de un lugar a otro sin la menor dificultad.

    En la Biblia encontramos algunos motivos para que los ángeles sean representados como seres brillantes, de aspecto humano y alados. Por ejemplo, el profeta Daniel escribe que un "ser que parecía varón" -se refería al arcángel Gabriel- volando rápidamente, vino a él (Daniel 8, 15-16; 9,21). Y, en el libro del Apocalipsis, son frecuente las apariciones de ángeles que claman, tocan las trompetas, llevan mensajes o son portadores de copas e incensarios; otros que suben, bajan o vuelan; otros que están de pie en cada uno de los cuatro puntos cardinales de la tierra o junto al trono del Cordero, Cristo.

    La misión de los ángeles es amar, servir y dar gloria a Dios, ser mensajeros y cuidar y ayudar a los hombres. Ellos están constantemente en la presencia de Dios, atentos a sus órdenes, orando, adorando, vigilando, cantando y alabando a Dios y pregonando sus perfecciones. Se puede decir que son mediadores, custodios, guardianes, protectores y ministros de la justicia divina.

    La presencia y la acción de los ángeles aparece a lo largo del Antiguo Testamento, en muchos de sus libros sagrados. Aparece frecuentemente, también, en la vida y enseñanzas de Nuestro Señor, Jesucristo, en la Carta de san Pablo, en los Hechos de los Apóstoles y, principalmente, en el Apocalipsis.

    Con la lectura de estos textos, podemos descubrir algo más acerca de los ángeles:

    • nos protegen, nos defienden físicamente y nos fortalecen al combatir las fuerzas del mal. 
    • luchan con todo su poder por y con nosotros. 

    Como ejemplo, está la milagrosa liberación de San Pedro que pudo huir de la prisión ayudado por un ángel (Hechos 12, 7 y siguientes). También, aparece un ángel deteniendo el brazo de Abraham, para que no sacrificara a su hijo, Isaac.

    Los ángeles nos comunican mensajes importantes del Señor en determinadas circunstancias de la vida. En momentos de dificultad, se les puede pedir luz para tomar una decisión, para solucionar un problema, actuar acertadamente y para descubrir la verdad.

    Por ejemplo, tenemos las apariciones a la Virgen María, a San José y a Zacarías. Todos ellos recibieron mensajes de los ángeles.

    Los ángeles cumplen, también, las sentencias de castigo del Señor, como el castigo a Herodes Agripa (Hechos de los Apóstoles) y la muerte de los primogénitos egipcios (Exódo 12, 29).

    Los ángeles presentan nuestras oraciones al Señor y nos conducen a Él. Nos acompañan a lo largo de nuestra vida y nos conducirán, con toda bondad, después de nuestra muerte, hasta el trono de Dios para nuestro encuentro definitivo con Él. Este será el último servicio que nos presten pero el más importante. El arcángel Rafael dice a Tobías: "Cuando ustedes oraban, yo presentaba sus oraciones al Señor", (Tob 12, 12 - 16).

    Ellos nos animan a ser buenos pues ven continuamente el rostro de Dios y también ven el nuestro. Debemos tener presentes las inspiraciones de los ángeles para saber obrar correctamente en todas las circunstancias de la vida. "Los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente", (Lucas 15, 10).

    Jerarquía de los ángeles

    Se suelen enumerar nueve coros u órdenes angélicos. Esta jerarquía se basa en los distintos nombres que se encuentran en la Biblia para referirse a ellos. Dentro de esta jerarquía, los superiores hacen participar a los inferiores de sus conocimientos.
    Cada tres coros de ángeles constituyen una jerarquía y todos ellos forman la corte celestial.


    1. Jerarquía Suprema:
      serafines
      querubines
      tronos 
    2. Jerarquía Media:
      dominaciones
      virtudes
      potestades 
    3. Jerarquía Inferior:
      principados
      arcángeles
      ángeles 

    Serafines: Son los "alabadores" de Dios. Serafín significa "amor ardiente". Los serafines alaban constantemente al Señor y proclaman su santidad.
    (Isaías 6, 17)

    Querubines: Son los "guardianes" de las cosas de Dios. Aparecen como encargados de guardar el arca de la alianza y el camino que lleva al árbol de la vida. Entre dos querubines comunica Yahvé sus revelaciones. "Se sienta sobre querubines".
    (Génesis, Éxodo, en la visión de Ezequiel, 1, 4 y Carta a los Hebreos, 9,5).

    Potestades, Virtudes, Tronos, Principados y Dominaciones: 

    En la Biblia encontramos estos diversos nombres cuando se habla del mundo angélico. Hay quien interpreta los nombres de los ángeles como correspondientes a su grado de perfección. Para San Gregorio, los nombres de los ángeles se refieren a su ministerio:

    1. los principados son los encargados de la repartición de los bienes espirituales 
    2. las virtudes son los encargados de hacer los milagros 
    3. las potestades son los que luchan contra las fuerzas adversas 
    4. las dominaciones son los que participarán en el gobierno de las sociedades 
    5. los tronos son los que están atentos a las razones del obrar divino. 


    Existe, también, una jerarquía basada en los distintos nombres que se encuentran en la Biblia para referirse a ellos. A los arcángeles les podríamos llamar los "asistentes de Dios". Son ángeles que están al servicio directo del Señor para cumplir misiones especiales.


    1. Arcángel San Miguel: es el que arrojó del Cielo a Lucifer y a los ángeles que le seguían y quien mantiene la batalla contra Satanás y demás demonios para destruir su poder y ayudar a la Iglesia militante a obtener la victoria final. El nombre de Miguel significa "quien como Dios". Su conducta y fidelidad nos debe invitar a reconocer siempre el señoría e Jesús y buscar en todo momento la gloria de Dios.
    2. Arcángel San Gabriel: en hebreo significa "Dios es fuerte", "Fortaleza de Dios". Aparece siempre como el mensajero de Yahvé para cumplir misiones especiales y como portador de buenas noticias. Anunció a Zacarías el nacimiento de Juan, el Bautista y a la Virgen María, la Encarnación del Hijo de Dios.
    3. Arcángel San Rafael: su nombre quiere decir "medicina de Dios". Tiene un papel muy importante en la vida del profeta Tobías, al mostrarle el camino a seguir y lo que tenía que hacer. Tobías obedeció en todo al arcángel San Rafael, sin saber que era un mensajero de Dios. Él se encargó de presentar sus oraciones y obras buenas a Dios, dejándole como mensaje bendecir y alabar al Señor, hacer siempre el bien y no dejar de orar. Se le considera patrono de los viajeros por haber guiado a Tobías en sus viajes. Es patrono, también, de los médicos (de cuerpo y alma) por las curaciones que realizó en Tobit y Sara, el padre y la esposa de Tobías.

      Los ángeles custodios

      Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma sobre este tema San Jerónimo: "Grande es la dignidad de las almas, cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia".

      En el Antiguo Testamento se puede observar como Dios se sirve de sus mensajeros para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando a Elías lo alimentó un ángel, (1 Reyes, 19, 5).

      En el Nuevo Testamento también se pueden observar muchos sucesos y ejemplos en los que aparecen estos seres: el mensaje a San José para que huyera a Egipto y los ángeles que sirvieron a Jesús, después de las Tentaciones en el desierto, entre otros ejemplos.

      Se puede decir que los ángeles custodios son compañeros de viaje, que siempre estarán al lado de cada uno de nosotros, en las buenas y en las malas, sin separarse ni un solo momento. Está a nuestro lado mientras trabajamos, descansamos, cuando nos divertimos y cuando rezamos, cuando le pedimos ayuda y cuando le olvidamos. Y, lo más importante, es que no se aparta de nosotros ni siquiera cuando perdemos la gracia de Dios por el pecado. Nos presta auxilio para enfrentar de mejor ánimo las dificultades y tentaciones de la vida diaria.

      Muchas veces se piensa en el ángel de la guarda como si fuera algo infantil. Pero, si pensamos que al crecer la persona se enfrentará a una vida con mayores tentaciones y dificultades, el ángel custodio será de gran ayuda.

      Para que la relación de la persona con el ángel custodio sea eficaz, necesita hablar con él, llamarle, tratarlo como el amigo que es. Así podrá convertirse en un fiel y poderoso aliado nuestro.

      Debemos confiar en nuestro ángel de la guarda y pedirle ayuda, pues además de que él nos guía y nos protege, está muy cerca de Dios y le puede decir directamente lo que queremos o necesitamos.

      Recordemos que los ángeles no pueden conocer nuestros pensamientos ni deseos íntimos si nosotros no se los hacemos saber de alguna manera, ya que sólo Dios sabe lo que hay dentro de nuestro corazón. Ellos, en cambio, sólo pueden conocer lo que queremos intuyéndolo por nuestras obras, palabras, gestos, etc.

      También podemos pedirle favores especiales a los ángeles de la guarda de otras personas para que las protejan de determinados peligros o las guíen en situaciones difíciles.

      ¿Qué nos enseñan los ángeles?

      Nos enseñan a:

      1. glorificar al Señor, proclamar su santidad y rendirle sus homenajes de adoración, de amor y de ininterrumpida alabanza.
      2. cumplir con exactitud y prontamente todas las órdenes que recibimos del señor y a cumplir su Voluntad sin discutir sus mandatos ni aplazando el cumplimiento de éstas.
      3. servir al prójimo, pues ellos están preocupados por nosotros y quieren ayudarnos en las diversas circunstancias que se nos presentan en la vida. Esto nos anima a compartir con nuestros hermanos penas y alegrías.

      ¿Quiénes son los ángeles caídos?

      Dios creó a los ángeles como espíritus puros, todos se encontraban en estado de gracia. Pero algunos, encabezados por Luzbel, el más bello de los ángeles, por su malicia y soberbia se negaron a adorar a Jesucristo, Dios hecho hombre, por sentirse seres superiores. Así, rechazaron eternamente a Dios con un acto inteligente y libre de su parte.
      A Luzbel -también denominado Lucifer, Diablo o Satán- junto con los ángeles rebeldes que le siguieron -convertidos en demonios- fueron arrojados del Cielo al infierno. Quedaron confinados a un estado eterno de tormento en donde nunca más podrán ver a Dios.

      No cambiaron su naturaleza, siguen siendo seres espirituales y reales.
      Lucifer es el enemigo de Dios. Jesús le llama “el engañador”, “el padre de la mentira”. Su constante actividad en el mundo busca apartar a los hombres de Dios mediante engaños e invitaciones al mal. Quiere evitar que lo conozcan, que lo amen y que alcancen la felicidad eterna. Es un enemigo con el que se tiene que luchar para poder llegar al Cielo.

      Los demonios se encuentran organizados en jerarquías, tal y como fueron creados en un principio, subordinados los inferiores a los superiores.
      Satanás y sus demonios comenzaron sus maléficas acciones con Adán y Eva y no se dan por vencidos en su labor. Aprovechan la inclinación del hombre hacia el mal por su naturaleza que quedó dañada después del pecado original. Son muy astutos, disfrazan el mal de bien. Su acción ordinaria en el hombre es la tentación. Por ello rezamos en el Padrenuestro: “...no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.”

      ¿Por qué creer en los ángeles?

      Toda la Sagrada Escritura está llena de versículos y capítulos completos que hablan de los ángeles. Si creemos en la Sagrada Escritura, no podemos negar la existencia y la acción de los ángeles.

      Además del testimonio de la Revelación, tenemos el de los Santos Padres de la Iglesia quienes nos dejaron bellas y sugestivas descripciones de los ángeles que fueron retomadas por Santo Tomás no sólo en el aspecto teológico sino en un dinamismo cristiano. La Iglesia ha definido dogma de fe la existencia de los ángeles.

      El culto a los ángeles de la guarda comenzó en la península Ibérica y después se propagó a otros países. Existe un libro acerca de esta devoción en Barcelona con fecha de 1494.

      El Concilio IV de Letrán, en 1215, se señaló que Dios es creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles, de las criaturas espirituales y las corporales. Se señaló que a unas y a otras, las creó de la nada.

      En 1870, debido al materialismo y racionalismo que imperante en esa época, el Concilio Vaticano I afirmó de nuevo la existencia de los ángeles.

      Pablo VI volvió a poner de manifiesto la existencia de los ángeles en 1968, al formular el Credo.

      En la reforma litúrgica de la Iglesia de 1969, quedó establecido el día 29 de septiembre para dar culto a los arcángeles San Miguel, San Rafael y San Gabriel y el día 2 de Octubre, para rendir culto a los ángeles custodios.

      Oración a San Miguel Arcángel

      San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
      Ayúdanos a luchar contra el mal.
      Que Dios oiga tu voz y tú, como jefe del ejército del Cielo,
      combate y vence a Satanás
      y a todos los espíritus malos que andan por el mundo
      deseando la ruina de las almas.
      Amén.

      Oración al Ángel de la Guarda

      Ángel del Señor, que eres mi custodio,
      Puesto que la Providencia soberana me encomendó a ti,
      Ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname
      en este día.
      Amén.

      Ángel de la Guarda, dulce compañía
      No me desampares, ni de noche ni de día,
      hasta que me encuentre en los brazos de Jesús y de María.

      Consulta también
      San Miguel Arcángel,
      San Rafael Arcángel,
      San Gabriel Arcángel 
      Los Ángeles
      Los Ángeles y las mentiras de la nueva era

    sábado, 14 de septiembre de 2013

    EXALTACIÓN DE LA CRUZ

    Autor: evangeliodeldia.org | Fuente: Catholic.net
    Exaltación de la Santa Cruz
    Fiesta, 14 de septiembre
     
    Exaltación de la Santa Cruz
    Exaltación de la Santa Cruz

    Fiesta

    Hacia el año 320 la Emperatriz Elena de Constantinopla encontró la Vera Cruz, la cruz en que murió Nuestro Señor Jesucristo, La Emperatriz y su hijo Constantino hicieron construir en el sitio del descubrimiento la Basílica del Santo Sepulcro, en el que guardaron la reliquia.

    Años después, el rey Cosroes II de Persia, en el 614 invadió y conquistó Jerusalén y se llevó la Cruz poniéndola bajo los pies de su trono como signo de su desprecio por el cristianismo. Pero en el 628 el emperador Heraclio logró derrotarlo y recuperó la Cruz y la llevó de nuevo a Jerusalén el 14 de septiembre de ese mismo año. Para ello se realizó una ceremonia en la que la Cruz fue llevada en persona por el emperador a través de la ciudad. Desde entonces, ese día quedó señalado en los calendarios litúrgicos como el de la Exaltación de la Vera Cruz.

    El cristianismo es un mensaje de amor. ¿Por qué entonces exaltar la Cruz? Además la Resurrección, más que la Cruz, da sentido a nuestra vida.

    Pero ahí está la Cruz, el escándalo de la Cruz, de San Pablo. Nosotros no hubiéramos introducido la Cruz. Pero los caminos de Dios son diferentes. Los apóstoles la rechazaban. Y nosotros también.

    La Cruz es fruto de la libertad y amor de Jesús. No era necesaria. Jesús la ha querido para mostrarnos su amor y su solidaridad con el dolor humano. Para compartir nuestro dolor y hacerlo redentor.

    Jesús no ha venido a suprimir el sufrimiento: el sufrimiento seguirá presente entre nosotros. Tampoco ha venido para explicarlo: seguirá siendo un misterio. Ha venido para acompañarlo con su presencia. En presencia del dolor y muerte de Jesús, el Santo, el Inocente, el Cordero de Dios, no podemos rebelarnos ante nuestro sufrimiento ni ante el sufrimiento de los inocentes, aunque siga siendo un tremendo misterio.

    Jesús, en plena juventud, es eliminado y lo acepta para abrirnos el paraíso con la fuerza de su bondad: "En plenitud de vida y de sendero dio el paso hacia la muerte porque El quiso. Mirad, de par en par, el paraíso, abierto por la fuerza de un Cordero" (Himno de Laudes).

    En toda su vida Jesús no hizo más que bajar: en la Encarnación, en Belén, en el destierro. Perseguido, humillado, condenado. Sólo sube para ir a la Cruz. Y en ella está elevado, como la serpiente en el desierto, para que le veamos mejor, para atraernos e infundirnos esperanza. Pues Jesús no nos salva desde fuera, como por arte de magia, sino compartiendo nuestros problemas. Jesús no está en la Cruz para adoctrinarnos olímpicamente, con palabras, sino para compartir nuestro dolor solidariamente.

    Pero el discípulo no es de mejor condición que el maestro, dice Jesús. Y añade: "El que quiera venirse conmigo, que reniegue de sí mismo, que cargue con su cruz y me siga". Es fácil seguir a Jesús en Belén, en el Tabor. ¡Qué bien estamos aquí!, decía Pedro. En Getsemaní se duerme, y, luego le niega.

    "No se va al cielo hoy ni de aquí a veinte años. Se va cuando se es pobre y se está crucificado" (León Bloy). "Sube a mi Cruz. Yo no he bajado de ella todavía" (El Señor a Juan de la Cruz). No tengamos miedo. La Cruz es un signo más, enriquece, no es un signo menos. El sufrir pasa, el haber sufrido -la madurez adquirida en el dolor- no pasa jamás. La Cruz son dos palos que se cruzan: si acomodamos nuestra voluntad a la de Dios, pesa menos. Si besamos la Cruz de Jesús, besemos la nuestra, astilla de la suya.

    Es la ambigüedad del dolor. El que no sufre, queda inmaduro. El que lo acepta, se santifica. El que lo rechaza, se amarga y se rebela.

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    La Exaltación de la Santa Cruz

    Himno (laudes)

    Brille la cruz del Verbo luminosa,
    Brille como la carne sacratísima
    De aquel Jesús nacido de la Virgen
    Que en la gloria del Padre vive y brilla.

    Gemía Adán, doliente y conturbado,
    Lágrimas Eva junto a Adán vertía;
    Brillen sus rostros por la cruz gloriosa,
    Cruz que se enciende cuándo el Verbo expira.

    ¡Salve cruz de los montes y caminos,
    junto al enfermo suave medicina,
    regio trono de Cristo en las familias,
    cruz de nuestra fe, salve, cruz bendita!

    Reine el señor crucificado,
    Levantando la cruz donde moría;
    Nuestros enfermos ojos buscan luz,
    Nuestros labios, el río de la vida.

    Te adoramos, oh cruz que fabricamos,
    Pecadores, con manos deicidas;
    Te adoramos, ornato del Señor,
    Sacramento de nuestra eterna dicha. Amén

    ORACIÓN

    . Señor, Dios nuestro, que has querido salvar a los hombres por medio de tu Hijo muerto en la cruz, te pedimos, ya que nos has dado a conocer en la tierra la fuerza misteriosa de la Cruz de Cristo, que podamos alcanzar en el cielo los frutos de la redención. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.-

    Himno (vísperas)

    Las banderas reales se adelantan
    Y las cruz misteriosa en ellas brilla:
    La cruz en que la vida sufrió muerte
    Y en que, sufriendo muerte, nos dio vida.

    Ella sostuvo el sacrosanto cuerpo
    Que, al ser herido por la lanza dura,
    Derramó sangre y agua en abundancia
    Para lavar con ellas nuestras culpas.

    En ella se cumplió perfectamente
    Lo que David profetizó en su verso,
    Cuándo dijo a los pueblos de la tierra:
    “ Nuestro Dios reinará desde un madero”.

    ¡Árbol lleno de luz, árbol hermoso,
    árbol ornado con la regia púrpura
    y destinado a que su tronco digno
    sintiera el roce de la carne pura!

    ¡Dichosa cruz que con tus brazos firmes,
    en que estuvo colgado nuestro precio,
    fuiste balanza para el cuerpo santo
    que arrebató su presa a los infiernos!

    A ti, que eres la única esperanza,
    Te ensalzamos, oh cruz, y te rogamos
    Que acrecientes la gracia de los justos
    Y borres los delitos de los malos.

    Recibe, oh Trinidad, fuente salubre
    La alabanza de todos los espíritus,
    Y tú que con tu cruz nos das el triunfo,
    Añádenos el premio, oh Jesucristo. Amén