| Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net La aparición de Nuestra Señora en Lourdes | |||
| Aparición de la Virgen, 11 de febrero | |||
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martes, 11 de febrero de 2014
155 años de Lourdes
domingo, 2 de febrero de 2014
Presentación del Señor - La Candelaria
| Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net Presentación de Jesús al templo (Fiesta de la Candelaria) | |||
| 2 de febrero. José y María llevaron a Jesús al templo de Jerusalén, también se conoce como "Día de la Candelaria". Este día también se celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada | |||
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viernes, 31 de enero de 2014
Bordar con nuevos hilos
Hace unos años descubrí el punto de cruz y, aunque llevo tiempo sin hacerlo, me encanta. Es una labor paciente, que requiere tranquilidad y buena vista. Una de las cosas que más me gustan son los hilos que empleas para bordar. Son de seda y de unos colores brillantes. Guardo muchos de ellos, siempre pensando que los voy a utilizar en algún otro momento. Aunque la verdad es que la mayoría de ellos se han quedado olvidados en un cajón.
En estos días me doy cuenta de que el Señor está constantemente bordando nuestras vidas. No siempre nos damos cuenta y, cuando lo hacemos, no podemos dejar de admirarnos de la belleza del resultado. Eso es lo que me ha pasado a mí. Llevo tres años y pico viviendo en pura fe, y con momentos de mucha soledad y muy duros, aunque algunos ni se han enterado. De pronto, el dibujo ha tomado forma y el Señor me ha sorprendido. Yo, intentaba bordar por mi cuenta, sin advertir que el Señor iba trabajando a su tiempo, modo y manera. Me he pasado este tiempo intentando bordar con hilos que ya me eran familiares. Conocía su color y me gustaba, y, hasta ahora, me habían servido para conformar el dibujo de mi vida. Muchos de ellos, además, habían logrado ayudarme a crear muy bellos bordados. Pero, el Señor me ha demostrado que esos hilos ya no me sirven. Son hilos que se han ido retorciendo y perdiendo brillo. Te das cuenta de pronto que ya no te sirven, que ya no puedes contar con ellos. No encajan en tu bordado. Y eso que durante años pensaste que eran tus hilos, con los que siempre ibas a poder tejer. Pero ya no es así. Guardaré su recuerdo y agradeceré siempre lo que un día contribuyeron a lograr en el bordado de mi vida. Por pura gracia, el Señor me ha regalado unos hilos nuevos, fuertes, brillantes. Nuevos colores que están dando lugar a nuevas formas, ni soñadas por mí. No puedo dejar de estar agradecida. Ahora el dibujo está en Sus manos y estoy más que convencida de que el resultado va a ser precioso. Ya lo está siendo.
En estos días me doy cuenta de que el Señor está constantemente bordando nuestras vidas. No siempre nos damos cuenta y, cuando lo hacemos, no podemos dejar de admirarnos de la belleza del resultado. Eso es lo que me ha pasado a mí. Llevo tres años y pico viviendo en pura fe, y con momentos de mucha soledad y muy duros, aunque algunos ni se han enterado. De pronto, el dibujo ha tomado forma y el Señor me ha sorprendido. Yo, intentaba bordar por mi cuenta, sin advertir que el Señor iba trabajando a su tiempo, modo y manera. Me he pasado este tiempo intentando bordar con hilos que ya me eran familiares. Conocía su color y me gustaba, y, hasta ahora, me habían servido para conformar el dibujo de mi vida. Muchos de ellos, además, habían logrado ayudarme a crear muy bellos bordados. Pero, el Señor me ha demostrado que esos hilos ya no me sirven. Son hilos que se han ido retorciendo y perdiendo brillo. Te das cuenta de pronto que ya no te sirven, que ya no puedes contar con ellos. No encajan en tu bordado. Y eso que durante años pensaste que eran tus hilos, con los que siempre ibas a poder tejer. Pero ya no es así. Guardaré su recuerdo y agradeceré siempre lo que un día contribuyeron a lograr en el bordado de mi vida. Por pura gracia, el Señor me ha regalado unos hilos nuevos, fuertes, brillantes. Nuevos colores que están dando lugar a nuevas formas, ni soñadas por mí. No puedo dejar de estar agradecida. Ahora el dibujo está en Sus manos y estoy más que convencida de que el resultado va a ser precioso. Ya lo está siendo.
miércoles, 1 de enero de 2014
Cierre y Apertura
Inaugurar un año nuevo es como estrenar un cuaderno. Por delante un montón de páginas en blanco donde ir apuntando el devenir de la vida. Pero antes debo cerrar el viejo cuaderno, el del año anterior. Atrás dejo personas, lugares, situaciones alegres y tristes, que me han acompañado en el 2013. Casi todas ellas las he ido dejando apuntadas en este cuaderno de bitácora que es "Tirarpalante", de modo que no voy a repetirme. Permitidme sólo destacar algunas: el Retiro Internacional de Sacerdotes en Loyola en julio; volver a Roma para traducir en el Instituto de Formación de Líderes del ICCRS en septiembre y volver a Tierra Santa en noviembre. Cada una de ellas me ha proporcionado nuevas vivencias, reencuentros, nuevos amigos y mucha bendición. Por lo demás, 2013 ha sido el año en que he sido más consciente de lo que supone envejecer. Mis padres han dado un bajón considerable y desde julio para acá no hemos dejado de tener "sustillos" más o menos grandes. Toda una lección de vida.
Ahora, por delante, nuevos retos, nuevos sueños, nuevas realidades. Lo que os digo, como enfrentarse a una página en blanco. Hasta que no escribes la primera palabra sientes como un vacío, como un vértigo, pero luego, cuando te lanzas, las otras palabras van colocándose una detrás de otra. Os deseo a todos una buena "escritura". Sólo Dios sabe lo que va a suceder de aquí en adelante. ¡Feliz Año Nuevo a todos!
miércoles, 25 de diciembre de 2013
NAVIDAD
| Autor: P. Ángel Amo. | Fuente: Catholic.net La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. | |
| Manifestación del Verbo de Dios a los hombres, 25 de diciembre | |
Con la solemnidad de la Navidad, la Iglesia celebra la manifestación del Verbo de Dios a los hombres”. En efecto, éste es el sentido espiritual más importante y sugerido por la misma liturgia, que en las tres misas celebradas por todo sacerdote ofrece a nuestra meditación “el nacimiento eterno del Verbo en el seno de los esplendores del Padre (primera misa); la aparición temporal en la humildad de la carne (segunda misa); el regreso final en el último juicio (tercera misa)” (Liber Sacramentorum). Un antiguo documento del año 354 llamado el Cronógrafo confirma la existencia en Roma de esta fiesta el 25 de diciembre, que corresponde a la celebración pagana del solsticio de invierno “Natalis solis invicti”, esto es, el nacimiento del nuevo sol que, después de la noche más large del año, readquiría nuevo vigor. Al celebrar en este día el nacimiento de quien es el verdadero Sol, la luz del mundo, que surge de la noche del paganismo, se quiso dar un significado totalmente nuevo a una tradición pagana muy sentída por el pueblo, porque coincidía con las ferias de Saturno, durante las cuales los esclavos recibían dones de sus patrones y se los invitaba a sentarse a su mesa, como libres ciudadanos. Sin embargo, con la tradición cristiana, los regalos de Navidad hacen referencia a los dones de los pastores y de los reyes magos al Niño Jesús. En oriente se celebraba la fiesta del nacimiento de Cristo el 6 de enero, con el nombre de Epifanía, que quiere decir “manifestación”; después la Iglesia oriental acogió la fecha del 25 de diciembre, práctica ya en uso en Antioquía hacia el 376, en tiempo de San Juan Crisóstomo, y en el 380 en Constantinopla. En occidente se introdujo la fiesta de la Epifanía, última del ciclo navideño, para conmemorar la revelación de la divinidad de Cristo al mundo pagano. Los textos de la liturgia navideña, formulados en una época de reacción contra la herejía trinitaria de Arrio, subrayan con profundidad espiritual y al mismo tiempo con rigor teológico la divinidad y realeza del Niño nacido en el pesebre de Belén, para invitarnos a la adoración del insondable misterio de Dios revestido de carne humana, hijo de la purísima Virgen María. |
lunes, 23 de diciembre de 2013
PREGÓN DE NAVIDAD
Se hace saber que ante la abrumadora ola de mensajes vacuos y cursis que nos rodean, he decidido pregonar a los cuatro vientos mi posición. Voy a ser radical, y la verdad es que poco me importa. Visto lo visto, a veces una tiene que dejarse de tonterías y convertirse en alguien políticamente muy incorrecto. Todos los años asistimos al mismo triste espectáculo. Y digo triste porque eso es lo me causa: tristeza (además de alguna nausea). Y es que ya está bien de que despuntando noviembre comencemos a ser bombardeados con mensajes almibarados de retornos a casa, gordos de rojo, abuelitas cocineras, juegos de azar en paisajes nevados, burbujas de cava y demás zarandajas. ¿Qué tiene que ver eso con la Navidad? Pues yo creo que nada. Es como si todo el mundo hiciera un pacto de no agresión (aunque resulta bastante agresivo) y decidiera volverse cursi de golpe. Eso sí, al único que no mencionan es al único que tendrían que celebrar: a Jesús. Tanto se habla de amor, paz, alegría, etc., pero no se menciona al único que trae a nuestras vidas todo eso y mucho más. No es de extrañar que muchos huyan y quieran salir corriendo de esta locura, a mí me dan ganas de hacerlo. Yo tampoco quiero celebrar esta Navidad desvirtuada y desnortada. Jesús debería ser el único protagonista, el único regalo que deseáramos y pidiéramos. Pero, está visto, que Él es en muchos casos el gran ausente de toda esta algarabía navideña. ¡Cuánto miedo al silencio! ¡Cuánto miedo a un Niño pequeño y desvalido!
Escuchaba esta madrugada la radio (mi sempiterna falta de sueño) y me estremecía al oír lo que decían algunas personas sobre la Navidad: "antes era mejor, se ha perdido la magia, mis hijos ya han crecido, falta esta persona o aquella, etc..." Un rosario de recuerdos nostálgicos y presente triste. ¡Qué pena! Pues sí, ¡qué pena! Todos hemos perdido cosas y personas a lo largo del camino, todos sufrimos las ausencias, pero es precisamente allí, en lo que nos duele, donde quiere nacer el Señor. Jesús, si le abrimos, quiere llenar nuestros vacíos. Y, verdaderamente, es el único que puede hacerlo. "Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz".
Y por eso pregono que yo quiero celebrar el nacimiento de este Niño. Quiero celebrar el día en el que el cielo y la tierra se besan. Quiero pararme, contemplar el misterio de Dios encarnado en una Virgen, para salvarme, por pura gracia, por pura iniciativa suya. Quiero hacer silencio ante la magnitud de algo tan pequeño e indefenso como un bebé, nacido para redimir al mundo. ¡Basta ya de tanto ruido!
Ojalá todos podamos vivir una Navidad "como Dios manda". Ojalá todos aprendamos a pronunciar correctamente la palabra Navidad. Como pasa con muchos idiomas, se escribe de una manera, pero se pronuncia de otra. Aprendamos a decirlo bien.
Os deseo de todo corazón a todos una Feliz Navidad, es decir, un Feliz Nacimiento de Jesucristo en vuestras vidas.
Escuchaba esta madrugada la radio (mi sempiterna falta de sueño) y me estremecía al oír lo que decían algunas personas sobre la Navidad: "antes era mejor, se ha perdido la magia, mis hijos ya han crecido, falta esta persona o aquella, etc..." Un rosario de recuerdos nostálgicos y presente triste. ¡Qué pena! Pues sí, ¡qué pena! Todos hemos perdido cosas y personas a lo largo del camino, todos sufrimos las ausencias, pero es precisamente allí, en lo que nos duele, donde quiere nacer el Señor. Jesús, si le abrimos, quiere llenar nuestros vacíos. Y, verdaderamente, es el único que puede hacerlo. "Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz".
Y por eso pregono que yo quiero celebrar el nacimiento de este Niño. Quiero celebrar el día en el que el cielo y la tierra se besan. Quiero pararme, contemplar el misterio de Dios encarnado en una Virgen, para salvarme, por pura gracia, por pura iniciativa suya. Quiero hacer silencio ante la magnitud de algo tan pequeño e indefenso como un bebé, nacido para redimir al mundo. ¡Basta ya de tanto ruido!
Ojalá todos podamos vivir una Navidad "como Dios manda". Ojalá todos aprendamos a pronunciar correctamente la palabra Navidad. Como pasa con muchos idiomas, se escribe de una manera, pero se pronuncia de otra. Aprendamos a decirlo bien.
Os deseo de todo corazón a todos una Feliz Navidad, es decir, un Feliz Nacimiento de Jesucristo en vuestras vidas.
jueves, 12 de diciembre de 2013
LA GUADALUPANA
| Autor: . | Fuente: Catholic.net Nuestra Señora de Guadalupe | |
| Advocación Mariana. 12 de diciembre | |
Historia de la fiesta Aunque las diferentes advocaciones de la Virgen María son muy numerosas, la Iglesia le da especial importancia a las tres apariciones de la Virgen María en diferentes partes del mundo: Debemos recordar que es la misma Virgen María la que se ha aparecido en los distintos lugares, en estos tres momentos para ayudarnos y animarnos a seguir adelante en nuestro camino al cielo. En estas apariciones, la Virgen nos ha pedido rezar el Rosario, acudir al Sacramento de la Penitencia y hacer sacrificios para la salvación del mundo. La Virgen de Guadalupe es muy importante para la fe de todos los mexicanos, pues en ella nuestra Madre del Cielo manifestó claramente su amor de predilección por este pueblo, dejando un hermoso mensaje lleno de ternura y dejando su imagen grabada en un ayate como muestra de su amor. En el Nican Mopohua se puede encontrar la historia completa de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, pero aquí presentamos un resumen de la misma: Hace muchos años, los indios aztecas que vivían en el valle de México, no conocían a Jesús. Ellos tenían muchos dioses y eran guerreros. Los misioneros eran unos sacerdotes que vinieron de España y que poco a poco fueron evangelizando a los indios. Les enseñaron a conocer, amar e imitar a Jesús en la religión católica y los bautizaron. El sábado 9 de Diciembre de 1531, cuando Juan Diego pasaba por el Cerro del Tepeyac para llegar a Tlatelolco, escuchó el canto de muchos pájaros y una voz que le decía: "Juanito, el más pequeño de mis hijos, ¿a dónde vas?". Al voltear Juan Diego vio una Señora muy hermosa. La Señora le dijo: "Yo soy la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios. He venido hasta aquí para decirte que quiero que se me construya un templo aquí, para mostrar y dar mi amor y auxilio a todos ustedes". La Virgen le dijo a Juan Diego que fuera a ver al Obispo y le contara lo que Ella le había dicho. Juan Diego salió de la casa del Obispo muy triste porque no le creyó. Entonces fue al Cerro del Tepeyac a pedirle a la Virgen que mejor mandara a un hombre más importante porque a él no le creían. La Señora le dijo a Juan Diego que volviera el domingo a casa del Obispo. Esta vez, el Obispo le dijo que le trajera una señal, es decir, una prueba de que la Señora de verdad era la Virgen. Juan Diego no pudo ir al día siguiente al Tepeyac, pues su tío Bernardino se puso muy enfermo y fue por un médico. Fue hasta el martes, cuando al pasar por el cerro para ir por un sacerdote que confesara a su tío, se le apareció la Virgen y le dijo: "Juanito, Juan Dieguito; ¿No estoy yo aquí que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿Por qué te preocupas?”. Después, le hizo saber que su tío ya estaba curado y le pidió que subiera a la punta del cerro a cortar unas rosas y las guardara en su ayate. Juan Diego se sorprendió de aquella orden, pues era invierno y no era tiempo de rosas. Sin embargo, obedeció y encontró las rosas tal como la Virgen le había dicho. Se las llevó y Ella le dijo: "Hijo mío, el más pequeño, estas rosas serán la prueba que llevarás al obispo". Juan Diego fue de nuevo a ver al Obispo y le dijo que la Virgen le había mandado la prueba de que Ella era realmente la Virgen. Al soltar su ayate, las rosas cayeron al suelo y apareció dibujada en la tela la preciosa imagen de la Virgen de Guadalupe. Fue entonces cuando el Obispo creyó que la Virgen quería que le construyeran en ese lugar un templo. El ayate permaneció un tiempo en la capilla del Obispo Fray Juan de Zumárraga. El 26 de diciembre de 1531 lo trasladaron a una ermita construida al pie del Tepeyac.
Miles de personas de México y del mundo entero, visitan cada año la Basílica de Guadalupe, en donde está la hermosa pintura que la Virgen pintó a Juan Diego en su ayate para pedirle a Nuestra Madre su amor, su protección y su ayuda.
Las peregrinaciones no sólo se llevan a cabo en México, las hay en todos los países del mundo a diferentes templos. Algunas personas van de rodillas, porque le hacen una promesa a la Virgen cuando le piden un favor. En las peregrinaciones, la gente va haciendo oración, sacrificios y cantando. Muchas veces, las peregrinaciones vienen de muy lejos y se tardan varios días en llegar a darle gracias a la Virgen por algún milagro o favor que les concedió. El amor a la Virgen es lo que mueve a todas estas personas a irla a visitar desde su ciudad. En las peregrinaciones, las personas suelen llevar estandartes con la imagen de la Virgen y mantas donde escriben el nombre de su pueblo, de su familia, de su empresa. Oración a la Virgen de Guadalupe Préstame Madre tus ojos, para con ellos poder mirar, porque si con ellos miro, nunca volveré a pecar. Préstame Madre tus labios, para con ellos rezar, porque si con ellos rezo, Jesús me podrá escuchar. Préstame Madre tu lengua, para poder comulgar, pues es tu lengua patena de amor y santidad. Préstame Madre tus brazos, para poder trabajar, que así rendirá el trabajo una y mil veces más. Préstame Madre tu manto, para cubrir mi maldad, pues cubierta con tu manto al Cielo he de llegar. Préstame Madre a tu Hijo, para poder yo amar. Si tu me das a Jesús, qué más puedo yo desear y ésta será mi dicha por toda la eternidad. Amén. Canciones guadalupanas La Guadalupana Desde el Cielo, una hermosa mañana (bis) La Guadalupana (tres veces)bajó al Tepeyac. Suplicante juntaba sus manos (bis)y eran mexicanos (tres veces) su porte y su faz. Su llegada llenó de alegría (bis) De luz y armonía (tres veces) el Anáhuac. Junto al monte pasaba Juan Diego (bis) Y acercóse luego (tres veces) al oír cantar. A Juan Diego la Virgen le dijo (bis)este cerro elijo (tres veces) para hacer mi altar. Y en la tilma entre rosas pintada (bis)Su imagen amada (tres veces)se dignó dejar. Desde entonces para el mexicano (bis)Ser guadalupano (tres veces) es algo esencial.En sus penas se postra de hinojos (bis)Y eleva sus ojos (tres veces)hacia el Tepeyac. Himno a la Virgen de Guadalupe Mexicanos volad presurosos del pendón de la Virgen en pos, y en la lucha saldréis victoriosos defendiendo a la patria y a Dios. De la santa montaña en la cumbre apareció como un astro María ahuyentando con plácida lumbrelas tinieblas de la idolatría. Es patrona del indio, su mantoal Anáhuac protege y da gloria; elevad mexicanos el canto,alabanza y eterna victoria. En Dolores brilló refulgente cual bandera su imagen sagrada dando arrojo al patriota insurgente y tomando invencible su espada. Siempre así lucirá; invasores hollar quieren Anáhuac la tierra flameará nuevamente en la guerra. En redor de esa enseña brill ante todo el pueblo luchará, volará,y por siempre en las lides triunfantecon arrojo sacarlas habrá. Rosario a la Virgen Guadalupana En estos misterios se medita en las apariciones de la Virgen de Guadalupe. Al iniciar cada misterio, se lee el pasaje y se hace la petición, se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y un Gloria y al final, se canta alguna estrofa de las canciones propias de la Virgen de Guadalupe. Primer Misterio: La Virgen de Guadalupe trae un mensaje de paz a su pueblo. “Sabe y ten entendido, tú, el más pequeño de mis hijos, que soy yo la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive; del Creador, en quien está todo; y es Señor del cielo y de la tierra. Deseo vivamente que se me erija aquí un templo para en él mostrar y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa, pues yo soy su piadosa Madre”. Pedir a la Virgen María por todos aquellos que no la conocen y no la valoran como su Madre. Segundo Misterio: Juan Diego comparte a la Virgen su humildad y su pequeñez a los ojos de los hombres. “Te ruego encarecidamente, Señora y niña mía, que alguno de los principales, conocido, respetado y estimado, le encargues que lleve tu mensaje para que le crean, porque yo soy un hombrecillo, soy un cordel, soy una escalerilla de tablas, soy cola, soy hoja, soy gente menuda.” Pedir a la Virgen que nos ayude a darnos cuenta del valor de la humildad y la sencillez de corazón. Tercer Misterio: María de Guadalupe escogió a Juan Diego por su sencillez y no por su sabiduría. “Oye hijo mío, el más pequeño, ten entendido que son muchos mis servidores y mensajeros a quienes puedo encargar que lleven mi mensaje y hagan mi voluntad, pero es de todo punto preciso que tú mismo solicites y ayudes y con tu mediación, que se haga mi voluntad”. Pedir a la Virgen que nos ayude a saber transmitir la palabra de Cristo a los demás. Cuarto Misterio: La Virgen María cura a Juan Bernardino como signo de que quiere salud y felicidad para su pueblo. “Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige; no se turbe tu corazón; no temas a esa enfermedad ni alguna otra angustia. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo? ¿Qué más has menester? No te apene ni te inquiete otra cosa, no te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella. Está seguro de que ya sanó". Pedir a la Virgen que, como Juan Diego, sepamos acompañar en la enfermedad, la angustia y el dolor a los que están cerca de nosotros. Quinto Misterio: María nos deja su imagen para recordarnos su ternura, su amor y su constante protección. Juan Diego trajo a la Señora del Cielo las diferentes rosas que fue a cortar; las que, así como las vio, cogió con sus manos y otra vez se las echó en el regazo diciendo: “Hijo mío, el más pequeño, esta diversidad de rosas es la prueba y señal que llevarás al obispo, le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador, muy digno de confianza.” Pedir a la Virgen que, como Ella, sepamos escuchar y ayudar a nuestros hermanos. |
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