martes, 8 de febrero de 2011

Llenar espacios

Dice una canción que cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo. Y la verdad es que en estos días lo estamos viviendo. Desde el día 3 por la noche somos muchos los que lloramos la ausencia de nuestro amigo Fidel. Cuesta trabajo imaginarse un viaje sin él. En los últimos años, a pesar de su enfermedad, Fidel se apuntaba a todo. Y si hacía falta se iba solo, con tal de no perder ni un segundo de vida. Va a ser difícil llegar al grupo el miércoles y no ver a Fidel alabando al Señor, siempre con la Biblia en la mano. Va a ser difícil ir a cenar a Las Murallas sin Fidel. Y no digamos visitar un viernes el grupo del Buen Humor y no ver a Fidel en su rincón. Va a ser muy difícil. Cenando el otro día con Marga y Mariángeles, sus enfermeras de cabecera, recordábamos tantos momentos de estos últimos días vividos con Fidel. Todos los pequeños y grandes detalles que el Señor ha tenido con él hasta el final. Ahora toca cuidar a los que quedan: sus tres hijas, su nieto y su nieta, su único hermano y todos nosotros. Algunos van a necesitar más cuidado que otros y todos debemos estar al quite para que consigan llenar esos espacios vacíos. Yo estoy segura de que Fidel, junto con Carmen su mujer, estará intercediendo desde el Cielo por todos nosotros y le pido al Señor que nos abra todos los sentidos para percibir ese cuidado especial. Y desde aquí quiero entonar un canto de acción de gracias al Señor por regalarme un día la posibilidad de conocer a alguien tan especial, y de ser testigo de las maravillas que Él hizo en Fidel desde que decidió quedar en el Michelangelo.

4 comentarios:

Marga dijo...

Que bonito. Ya estoy leyendo todo lo que habeis escrito tanto en el blogg como aquí.
Yo no se escribir, no se decir lo que pienso escribiendo, por eso me gusta tanto leeros.
Por cierto, el Fidel de las fotos es el que yo recuerdo. Gracias y todo mi cariño.

Lou dijo...

Querida Marga, yo lleno mis vacíos escribiendo y me hace muy bien. Tú dices que no sabes escribir, pero creo que lo tuyo es saber estar donde tienes que estar y hacer lo que tienes que hacer. Gracias por ser tú. Besitos

Anónimo dijo...

Hola Lourdes:
Esta mañana he tratado de mandar mi comentario,pero no me aparecían las letritas estas para verificar.
Sólo quería decirte que tengo un recuerdo maravilloso de Fidel en aquella paella estupenda, que tuvimos en Sonseca.
Fidel tenía una profunda mirada de bondad y era de los que no dan ruido, pero siempre están ahí.
Se que os queríais mucho y te mando un abrazo grande, hermana.
Balbi.

Anónimo dijo...

Fidel ,te llevamos en el corazón. El miércoles, al llegar a las murallas, faltabas tú, aunque después de ver cómo pasaste en poco tiempo de devorar con gusto unos buenos callos a tomar con dificultad un trocito de pan con jamón, quizá estés mejor en el cielo. Pero, como dice Alberto Cortez: "Cuando un amigo se va deja un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo". Es el primer traveller que nos precede ahí arriba, sé que nos va a cuidar con su fidelidad habitual y su sonrisa bonachona, como la que tiene en estas fotos.

Marga, pienso como Lou, creo que el Señor nos dió a cada uno/una un papel, y tú estuviste en un sitio precioso, obras son amores.......Mª Angeles, la Frutines.